Gaby: -Gritando— Si, por fin llego la comida.
Ximena: Cállate, -Tapándole la boca— vas a despertar a
Renata. ¿Vamos al comedor?
Andrea: No, mejor vamos al cuarto de tele y sirve que también
vemos una peli.
Todos se van al cuarto de tele. Y comenzaron a comer y ver
la película. Cuando la película estaba por acabarse comenzó a caer relámpagos y
rayos muy fuertes.
Gaby: ¿Está lloviendo? –Lucia se asoma por la ventana—
Lucia: No, está muy nublado pero no esta lloviendo.
Ximena: Bueno, si nos disculpan Alex y yo tenemos que salir,
nos vemos más noche.
Pablo: ¿A dónde van?
Ximena: Ah, vamos a hacerle un primito a Renata. –Pablo le lanza
un condón a Alex y todos se ríen—
Andrea: Te pasas Pablo, que va a pensar Alex de nosotros.
Gaby: Ni que ustedes hubieran hecho a Reny por arte de
magia.
Ximena: Exactamente. –Se ríe— Nos vemos más noche. –Le da un
beso a Pablo— Cuiden mucho a mi bebe y si llora me llaman. –Se van—
Alex: ¿Y a donde me llevas? –Abrazándola—
Ximena: Que eso es una sorpresa mi amor. –Beso—
Cuando iban en carretera comenzó a llover muy fuerte.
Alex: ¿Todo bien amor?
Ximena: -Con lágrimas en los ojos— Si, no te preocupes.
Alex: --Detiene en carro— Hey, dime que te pasa, confía en mí.
–Tomándola de las manos—
Ximena: Perdón, -Se le escurren unas lágrimas— Pero es que
estos días me ponen mal.
Alex: -Secándole las lágrimas— ¿Por? Mi amor, tu sabes que
siempre voy a apoyarte en todo, no me gusta verte sufrir.
Ximena: Es que cuando yo perdí a mi bebe, era un día
lluvioso, y no puedo evitar recordar y pensar de cómo sería mi vida si mi bebe estuviera
aquí conmigo. –Se suelta llorando— Es por eso que Renata es mi adoración.
Alex: Sabes, -También llorando— solo Dios sabe el porqué de
las cosas, y anquen haya cosas de las cuales nunca comprendamos el por qué, no
tenemos más que dos opciones la primera
es rendirte y la segunda luchar. Yo sé que te duele y te va a doler siempre por
que un hijo es lo que más deseabas. –Ximena
lo abraza—
Ximena: Es que hay días en los que no puedo, la vida no ha
sido justa conmigo, primero me quito a mi mama, después a mi bebe y a Marcus, pero
como dicen después de la tormenta sale el sol y tú eres mi sol, un sol que no
quiero que se apague jamás, prométeme algo.
Alex: Todo lo que tú quieras.
Ximena: Nunca me falles, si un día dejas de quererme o te
cansas de mí, no me engañes, mejor dime la verdad y aunque me duela no va a ser
el mismo dolor del sentirme engañada.
Alex: Yo jamás te engañaría, tú eres la mujer que soñé y
nunca voy a dejarte. Lo que sí puedo prometerte es que siempre voy a estar
junto a ti. Te amo Ximena. –La besa—
Ximena: Y yo te amo a ti. Pero ya no hay que estar tristes. Ya
mero llagamos al lugar a donde te quiero llevar así que cámbiate de lugar y
ponte esto en los ojos. –Le entrega una venda—
Minutos más tarde ya habían llegado.
Ximena: No vayas a hacer trampa.
Alex: Pero me voy a caer.
Ximena: Eso no va a pasar porque yo estoy contigo, pero si algún
día llega a pasar, no tienes de que temer por que yo voy a estar contigo para ayudar
a levantarte. –Le da un beso— Ven vamos.
Alex: Eres increíble Xime. –La toma de las manos y caminan—
Ximena: ¿Estás listo?
Alex: No es por presumir amor, pero nací listo. –Se ríen—
Ximena: Eso que me quedo claro desde que te fijaste en mí.
Pero ya, voy a contar tres y te quitas la venda. Uno, dos tres. –Alex se quita
la venda—
Alex: ¿Y esto?
Ximena: Esto, es un departamento que compre para ti y para mí.
–Acercándose a el—
Alex: Esta muy lindo, pero no se supone que el que debería de
haber comprado esto era yo.
Ximena: Pues es que mi amor eres muy lento. –Provocándolo—
Alex: ¿A si? –Tomándola en sus brazos—
Ximena: DEMACIADO –Mordiéndole el labio—
Alex: Pues veamos qué
piensas ahora. –Llevándola a la recamara—
Ximena: Amor. –Alex la
estaba besando—
Alex: No interrumpas. –Abriendo
la puerta—
Ximena: Es que esta no es
la recamara. –Riéndose—
Alex: -También riéndose— Eso no importa. –La acuesta en un sofá—
Te amo Ximena.
Ximena: Te amo Alex. –Cerrando los ojos—
En ese momento ambos se unieron en uno solo cuerpo, fue un
acto tranquilo, lleno de pasión, pero sobre todo de amor. Alex no paraba de
decirle a Ximena lo mucho que la amaba.
Alex: Gracias por dejarme entrar a tu vida.
Ximena: Gracias a ti, por aparecer en la mía. –Lo besa y
timbra su celular— Es mi papa.
Alex: Contéstale. –Abrazándola—
Ximena: Hola papi.
Franco: Hola hija, ¿En dónde estás?
Ximena: ¿Seguro que quieres saber en dónde estoy?
Franco: Hay Dios, me lo imagino así que no te tomes la
molestia de repetirlo.
Ximena: Hay pa, no seas exagerado. –Riéndose- Ya en un
ratito voy para la casa, nada más me pongo la ropa.
Franco: Hay Ximenita, creo que si debí haberle hecho caso a
Pablo y mandarlas a un convento.
Ximena: ¿Apoco tu también nos hiciste por arte de magia? No
verdad.
Franco: Bueno ya, vénganse con cuidado. –Corta la llamada—
Alex: Creo que mi suegro va a matarme.
Ximena: ¿Tu qué? –Sonriendo— Suena lindo.
Alex: Mi suegro. –Besándola— ¿Nos vamos?
Ximena: Si. Me muero de ganas de tener un bebe, pero nomas
no.
Alex: No te presiones, cuando menos lo imaginemos ya vamos a
tener un bebe en nuestros brazos.
Ximena: Va a ser hermoso.
Alex: O hermosa, como tú. -Sonriendole-
Ximena: Cambiando de tema, ¿Hablaste con Esteban sobre el trabajo?
Alex: Huy no, se me olvido, pero te juro que no pasa de mañana. Es mas si esta en tu casa ahorita mismo le comento.
Ximena: Vamonos pues, para que hables de una vez con el, no vaya a ser que alguien mas te lo gane. -Se van-

hacen una linda pareja me encanto la iniciativa de ximena de comprar el apartamento ojala se cumpla pronto su sueños y tenga un bebe
ResponderEliminarjajajajjaa Pablo y Gonzalos tan preguntones que son mira con que respuesta le sale Ximena jajaja... Que romatico la noche de Ximena y Alex... Yo tambien quiero un bebe de ellos dos
ResponderEliminarwow super lindo los ame
ResponderEliminarCuando el proximo???, esta super buena esta novela
ResponderEliminarSuper cap!!! X fa q sean mas...
ResponderEliminar