viernes, 31 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 37




En el hospital.

Andrea: Hola corazón. –Le da un beso a Renata –Le entrega la ropa a Ximena y una muñeca a Renata—
Ximena: ¿Cómo se dice mi amor?
Renata: Glacias (Gracias). –Le estira los brazos a Ximena—
Gaby: ¿Qué no te gusto tu muñeca princesa? 
Renata: Ti, glacias.  –Vuelve a estirarle los brazos a Ximena—
Andrea: Ven yo te cargo. –La agarra y Renata llora con un sentimiento—
Ximena: Lo siento pero quiere a su nina –La carga— Ya no llores mi amor –Le acariciaba la espaldita hasta que se controló—
Andrea: --Vero solo observaba—Huy bueno niña llorona, Oye Gaby, Vero y yo vamos a la casa, venimos más tarde. –Se van—
Minutos después.
Pablo: -Abriendo la puerta— Listo, muchas gracias. –A la bebe— ¿Cómo sigues mi amorcito?
Renata: -En los brazos de Ximena— Mien (Bien), Quielo ir a la casita con nina. 
Lucia: Ya mero nos vamos a ir mi amor, pero tienes que portarte muy bien. Deben tener hambre.
Ximena: Si, pero yo voy y regreso, ¿No les ha dicho nada el doctor?
Lucia: No, aun no. Y no te preocupes ve y descansa un rato. 
Ximena: De ninguna manera, yo quiero estar aquí con mi bebe.
Pablo: Gracias peque. –Agarra a Renata—
Renata: No, quielo ir con nina. –Llorando—
Ximena: Voy a comprarte una princesa. Ahorita vengo –Le da un beso y salen—
Alex: ¿A dónde quieres ir? –Iban caminando y sin querer Ximena choca con alguien—
Ximena: Disculpe. –Sin percatarse de quien era—
Aarón: No te preocupes Ximena, siempre es un gusto volver a verte. ¿Qué haces por aquí?
Alex: A ti que te importa lo que haga aquí. –Toma a Ximena de la mano y comienzan a caminar—
Ximena: Oye, más lento, traigo tacones.
Alex: Perdón, pero es que ese tipo me enferma.
Ximena: Bueno ya, tranquilo, a mí me pasa lo mismo, pero no puedo hacer nada al respecto.
Alex: Te amo. –Sonriéndole—
Ximena: -También sonriéndole— Y yo te amo más a ti. Te extrañe tanto. –Lo besa—
Alex: Créeme que yo te extrañe más a ti. –La pega a el—
Ximena: A mí o ¿A mis besos?
Alex: Te extrañe de pies a cabeza. –La besa—
Ximena: Vámonos, es que no quiero dejar mucho a Renata, cómo pudiste ver ella no puede vivir sin mí.
Alex: Esa niña te ama, ¿Qué nos das para que nos pase eso contigo?
Ximena: Mucho amor. (Beso) –Se van—

En el cuarto del hospital-Renata se había quedado dormida—

Pablo: -Tenia a la bebe en brazos— ¿Qué el doctor no piensa venir?, ya tardo demasiado.
Lucia: No lo sé, lo único que sé es que ya quiero largarme de este lugar con mi hija. –Hace una pausa—Es que si algo le pasa a mi hija o a ti, te juro que yo me muero. –Se le escurre una lágrima—
Pablo: -Acuesta a la bebe con cuidado y se acerca a Lucia— Nada le va a pasar, te juro que yo toda mi vida voy a procurar por ustedes. –La abraza—
Lucia: Eres el mejor. Pablo, ¿Y si lo intentamos?
Pablo: ¿No es demasiado pronto?
Lucia: Para mí no lo es, te prometo que voy a hacer todo lo posible para que te vuelvas a enamorar de mí, pero si no es así voy a aceptar mi derrota y te voy a dejar en libertad.    
Pablo: --Le sonríe— Está bien. –Toma a Lucia de las mejillas y la besa—
Lucia: Gracias mi amor. –Lo vuelve a besar—
Pablo: Todo va a salir bien. –La abraza—
Ximena: ¿Interrumpo? –Hablando bajito—
Lucia: Tú jamás interrumpes. –Sonriendo—
Minutos después entro el doctor.
Pablo: ¿Ya tiene los resultados?
Doctor: Si, La fiebre fue por un virus, es muy común en niños de esa edad.
Lucia: ¿Pero va a estar bien?
Doctor: Si, es cuestión de seguir al paso las recomendaciones y con los medicamentos.
Ximena: ¿Y cuando la van a dar de alta?
Doctor: Renata ya está bien, y por lo que vi ya quiere irse y no tiene caso que la tengamos aquí si no es necesario, pero en caso de lo contrario la traen o me llaman. Voy a traer el alta. –Se va—
Ximena: ¿Van a venirse a la casa?
Lucia: No creo, no quiero incomodar.
Pablo: De ninguna manera, ahorita vamos por las cosas al departamento.
Lucia: Pero –Ximena la interrumpe—
Ximena: Pero nada, y sirve que entre todos cuidamos a Renata.
Lucia: Esta bien, gracias. –Les sonríe y entra el doctor—
Doctor: -Les entrega el alta— Por mi parte es todo, y ya saben en caso de que se les ofrezca algo no duden en llamar.
Pablo: Muchísimas gracias. –El doctor se retira— Hay que cambiarla.
Ximena: Si quieren yo me llevo a Renata para que ustedes vayan por sus cosas.
Lucia: Esta bien.
Ximena: Yo la cambio no se preocupen, para que no se les haga tan tarde.
Pablo: Gracias, nos adelantamos pues, nos vemos en la casa. –Se van—
Alex: ¿La vas a despertar?
Ximena: Tengo que ponerle la ropa, me pasas la bolsa por favor.
Cuando Ximena estaba cambiando a Renata se despertó.
Renata: Hola nina. –Bosteza y ve a Alex— Hola nino –Le sonríe—
Alex: Hola hermosa, ¿Creo que le caigo bien?
Ximena: Yo creo que si. (Le da un beso a Alex)
Renata: Mechito a nenata. (Besito a Renata).
Ximena: -Le da muchos besos— ¿Nos vamos princesa?
Renata: Casita vamos. –Le estira los brazos a Alex—
Alex: Así es princesa. –La carga—

Ximena: Hay si no, ahora me cambia. –Le pone la cobija— Los amo.

martes, 28 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 36





Y así los días fueron pasando, Alex y Ximena no dejaban de llamarse. Alex ya tenía casi todo listo para la inauguración de su empresa.
Vero y Pablo también hablaban de repente. Y la preocupación de Franco cada día era menor.
En fin ya solo quedaban 2 días en aquel maravilloso lugar.

Ya era de noche.

 Franco. Y bien hijos ¿Cómo la pasaron?
Andrea: Estuvo increíble papa, en realidad todo estuvo magnifico pero sin duda alguna lo que más disfrute fue el poder compartir con todos ustedes.
Ximena: Coincido con Andy, hacia tanto tiempo que no salíamos así en familia, muchas gracias por todo papa, -Le sonríe— Dios nos quitó a mama muy pequeños, pero nos dio al mejor papa del mundo, en verdad no sabría que hacer sin ti. –Se le escurre una lágrima—
Franco: Yo al principio tenía mucho miedo de no hacer un buen trabajo, pero ahora que veo que mis hijos han crecido y el ver que son unos muchachos de bien me enorgullece tanto, aunque yo sé que desde el cielo su madre siempre ha estado con nosotros.
Pablo: Así es papa, y pues no hay que ponernos tristes, aún nos quedan dos días en este increíble lugar.
Ximena: Hubiera sido estupendo que mi princesita estuviera aquí con nosotros.
Como si hubiera sido una invocación le timbra el celular a Pablo.
Pablo: Es Lucia. –Extrañado— Hola Lu.
Lucia: Hola, perdón por molestarte, pero quiero avisarte que Renata tiene mucha fiebre desde anoche y no se le baja y justamente voy a llevarla al hospital. –Renata lloraba—
Pablo: Salgo en el primer vuelo que encuentre para México, cualquier cosa llámame. –Corta—
Gaby: ¿Qué paso? –Todos estaban integrados—
Pablo: Me dijo Lucia que Renata tiene mucha fiebre y no pueden bajársela con nada. Así que disculpen pero tengo que irme.
Ximena: Obviamente yo me voy a ir contigo.
Pablo: No es necesario, no quiero arruinar sus planes.
Franco: Ya habrá tiempo para volver, pero primero es lo primero, así que vayan y alisten sus cosas, voy a pedir un helicóptero privado, porque si esperamos en avión vamos a demorar mucho.
Pablo: Esta bien papa, gracias. –Todos se van a hacer sus maletas—
Minutos más tarde ya habían abordado el helicóptero.

En el hotel

Vero: ¿Todo bien?
Alex: No, tengo horas llamando a Ximena y no me contesta.
Vero: Pues debe de estar ocupada o dormida.
Alex: Pero siempre me habla a esta hora, pero pues tal vez tengas razón.
En la madrugada, ya en el hospital.
Pablo: ¿Qué paso? ¿Dónde está mi hija?
Lucia: Esta en  recuperación, ya le está bajando la fiebre, pero aún no me entregan los resultados de los análisis que le hicieron. –Estaba llorando—
Pablo: No te preocupes, veras que todo va a estar bien. –Abrazándola— ¿Puedo verla?
Lucia: Si, vamos. Hay regresamos. –Se van—
Ximena: Voy a llamarle a Alex. –Le timbra—
Alex: Hola mi amor, ¿Por qué no contestabas? ¿Cómo estás?
Ximena: Hola, y perdón pero no podía, es que ya estoy en México.
Alex: ¿Y eso? ¿Qué no venían hasta mañana?
Ximena: Eran los planes mi amor, pero le hablaron a Pablo porque mi sobrinita tenía mucha fiebre  y estaba malita, y pues nos regresamos, estoy en el hospital.
Alex: ¿En cuál hospital? Dime la dirección y voy para allá. –Ximena le pasa los datos—
Vero: ¿Era Ximena?
Alex: Si, ya regresaron a México.
Vero: ¿Por qué?
Alex: Porque la hija de Pablo se puso mal.
Vero: ¿Qué tiene? ¿Cómo está?
Alex: No sé bien, voy al hospital ¿Quieres venir?
Vero: Si claro, vamos –Se van—

En el hospital

Pablo: Hola mi amorcito, ¿Cómo te sientes? –Dándole besitos a su bebe—
Renata: Papi. –Estaba pálida y conectada al suero— Nina nina.
Pablo: ¿Quieres ver a tu nina?
Renata: Si –Con su voz dulce y suave—
Lucia: Voy a decirle a Ximena que venga. –Sale y entra Ximena—
Ximena: Hola mi princesa. –Le da un beso—
Renata: Hola nina. Me lele mi mano. (Por el suero) Casita.
Ximena: Ya mero nos vamos a ir a la casita y yo te voy a cuidar, pero tienes que portarte muy bien. –Le da un beso y entra la doctora—
Doctora: Me podrían dejar un poquito solo con esta muñequita.
Renata: No, nina comigo –Empieza a llorar—
Ximena: No llores mi amor, ahorita vengo si, te lo prometo. –Le hace un cariño y le da un beso—
Pablo: ¿Podemos quedarnos nosotros?
Doctora: Claro que sí. –Les sonríe—
En la sala de esperas.
Andrea: ¿Por qué lloras?
Ximena: Me parte el alma ver a mi bebe llorar. –Llega Alex y Vero—
Alex: Hola buenos días. –Abraza y le da un beso a Ximena—
Vero: ¿Cómo está la bebe?
Ximena: Ya está mejor, pero aún no sabemos lo que tiene.
Alex: Todo va a estar bien. –Tenia a Ximena abrazada—
-Sale Pablo-
Pablo: ¿Les puedo pedir un favor?
Ximena: Si claro.
Pablo: Pueden ir a comprarle algo de ropa a Renata.
Andrea: Nosotros vamos, porque apuesto que ahorita va a estar preguntando por su nina.
Pablo: Gracias Andy, papa vete a descansar te vez cansado, Renata ya está mejor cualquier cosa yo te aviso.
Franco: Solo voy a darme un baño, ahorita regreso. Vamos hijas yo las llevo por las cosas.
Vero: Yo traigo carro, yo las llevo a que compren las cosas, para que usted no se desvié.
Franco: Esta bien, muchas gracias. –Se van—

Llega Lucia.
Ximena: Lu, ustedes vayan a desayunar algo, yo me quedo con Reny.
Lucia: ¿Vamos Pablo? No he comido nada, venimos rápido.
Pablo: Si claro. ¿Quieren algo?
Ximena: No gracias, ahorita vamos nosotros. –Se van—

En el cuarto de Renata. –Estaba dormida—

Alex: Esta hermosa.
Ximena: Esta niña llego a nuestras vidas para cambiarlas por completo. ¿Te imaginas cuando tengamos la nuestra? –Besándolo—
Alex: Como extrañaba tus besos. –Le sonríe—Va a ser maravilloso, te amo Ximena. –Se quedan viendo a la bebe—
Ximena: Hay, se está chupando el dedo. –Estaba despertando y Ximena se acerca a ella— Hola mi vida.
Renata: -Sonriéndole— Nina mía –Viendo a Alex—
Ximena: Huy amor, creo que estás perdiendo.
Alex: -También acercándose a la bebe— ¿Y si la compartimos? Puede ser de los dos.
Renata: No, nina mia. –Abrazando a Ximena—
Alex: Creo que esta princesita si me gano. -Haciéndole una caricia--

Renata: -Se queda viendo a Alex— Beno (Bueno) de los dos. –Sonriéndole a Alex— 

domingo, 26 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 35




En el avión

Franco: ¿Están listos?
Ximena: Si papi, muchas gracias por todo esto. Eres el mejor.
Gaby: Eso es verdad, mi papa de sangre no me quiso, pero tengo al mejor padrino y a los mejores hermanos del mundo –Le da un beso—
Franco: Disfruten este viaje como si fuera el ultimo. No se limiten a nada de lo que quieran. Pero cuídense mucho.
Pablo: ¿Por qué dices eso Pa?, Aún nos quedan mucho viajes juntos.
Andrea: Si papa, desde ayer estas muy extraño. Dinos que es lo que pasa.
Franco: Simplemente es un dicho, no se preocupen todo está bien. –Sonríe—

En el aeropuerto

Alex: ¿Estas bien prima?
Vero: Si, solo que tengo hambre. –Le sonríe—
Alex: Mentira, dime que es lo que te pasa.
Vero: Pues, me saco de onda que Pablo tuviera una hija.
Alex: ¿Y eso? –Cayendo en cuenta— ¿Te gusta Pablo?
Vero: No lo sé, yo creí que solo era atracción y así, pero ahorita que vi que esa mujer lo beso, sentí celos.
Alex: Pero Ximena me dijo que Pablo la ayudaba con la niña y todo, pero pues que no tenían una relación. Así que si lo quieres lucha por él.
Vero: Pero yo escuche a Pablo decirle que cuando regresara iban a hablar, y pues yo no quiero meterme entre ellos más que nada por su hija, ella es la menos culpable. –Se le escurre una lágrima—
Alex: -Le seca la lagrima- No llores, tu sabes lo mucho que sufrí cuando Fabiola me engaño y me dijo que había abortado, claro que me encantaría que mi hijo hubiera nacido, pero también le agradezco a Dios por haber puesto a Ximena en mi camino, así que no te desanimes todo llega cuando menos y en quien menos te lo esperes. Nada en esta vida está escrito.
Vero: Gracias Alex, no sé qué haría sin ti. –Lo abraza y se suelta llorando—
Muchas horas después.
Pablo: Por fin hemos llegado. –Se bajan del avión—. 
Señor 1: Aloha Hawái –Les coloca un collar Lei a cada uno—
Ximena: Siempre quise venir aquí por esto.
Señora: Deben de tener hambre, pasemos al comedor. –Los guía—
Franco: Vayan hijos, luego los alcanzo. –Se aleja y contesta el teléfono— Ya te dije que no quiero decirle nada a mis hijos hasta que este seguro, no quiero preocuparlos, así que te exijo que no les digas ni una sola palabra. –Cuelga—
Ximena: Esto esta riquísimo.
Pablo: Vaya que lo están. ¿Señor nos cuenta lo de los collares?
Señor: Claro que sí, bueno esta es una tradición que usamos para recibir a nuestros visitantes, para desearles amistad, amor, bondad, alegrías, en fin todas las cosas positivas que podemos imaginar. Pero antes de irse tienen que ir al mar y pedir sus deseos con todo su corazón después de eso dejan el collar a la orilla del mar y si se va todos sus deseos se van a cumplir.
Gaby: Entonces debería de darnos muchos de estos –Todos se ríen— ¿Hay más cosas como estas, ósea tradiciones?
Señor: Huy si, si me permiten le hace señas a una anciana. Ella es Puca tiene muchos años aquí y ella adivina en el futuro, ¿Alguien quiere probar?
Pablo: Yo.
Puca: -Se acerca a el— Tu eres o vas a ser papa, -Pablo afirma- Ahora tu corazón está dividido en 2 y no sabes que hacer, por una parte, a una mitad le debes algo que toda la vida le vas a agradecer y por la otra hay mucha pasión. Ambas personas son buenas y te aman, pero ten cuidado con la decisión que vayas a tomar. Puedes sufrir mucho.
Puca: ¿Alguien más?
Gaby: Ándale Ximena tú.
Ximena: No, yo no quiero. 
Puca: Ándele. –Se acerca a Ximena— Tu eres una muchacha muy noble, que ha sufrido desde muy pequeña, tu interior es tan blanco como una paloma, lucha por lo que amas, pero no dejes que nadie borre esa hermosa sonrisa que tienes y tampoco permitas que esas esmeraldas que tienes como ojos se opaquen con el llanto, muy pronto vas a recibir una noticia que puede cambiar tu vida.
Andrea: Hay ya, mejor vamos a surfear.
Ximena: Si mejor, muchas gracias señora. –Se levantan—
Pablo: Nos vemos en el Lobby.
Franco: Dios, que guapas princesas.
Pablo: Gracias Papi. –Todos se ríen—
Andrea: Hay Pablo no te conocía así. Vámonos.
Franco: Contrate un tour. Nos está esperando en la entrada.
Ximena: Hay, eres el mejor papa del mundo, te amamos papa.
Pablo: Bueno, hay que tomar una foto para subirla. –Sube la foto—
Guía: Hola que tal, mi nombre es Hugo y yo voy a ser su guía, primero que nada vamos a llevarlos a el centro acuático, ahí van a poder convivir con delfines, peces y focas. Además de lobos marinos.
Andrea: Pues vámonos.
En el centro acuático.
Guía: -Les entrega el traje especial— Empieza el baile de delfines.
Gaby: Anda, estos animales son increíbles. –Le da un beso al delfín—
Ximena: Hola precioso –Comienza a acariciar a un delfín y se empiezan a acercar muchos—
Guía: Creo que les caíste muy bien.
 Y ahora vamos a ir a la cascada.
Ximena: Antes tengo que hacer una llamada.
Franco: Va para todos, no quiero que usen sus números, cuando necesiten llamar usen este celular. –Se lo entrega—
Pablo: ¿Por qué?
Franco: Porque yo lo digo, y es una orden.
Andrea: Hay pa, esto ya es muy extraño, dinos que es lo que pasa somos una familia.
Franco: Todo a su tiempo.
Ximena: Esta bien, hay regreso. –Le llama a Alex—
Alex: ¿Bueno?
Ximena: Hola mi amor.
Alex: Hey hola, perdón pero el numero me aparece como restringido. ¿Cómo está todo por haya?
Ximena: Muy bien amor, pero mi papa está muy extraño y no nos deja usar nuestros números. Te extraño mucho amor, huy las cosas que hubiéramos hecho tu y yo aquí juntos, solos. Ufff.
Alex: Por cierto ya vi la foto que subió Pablo y ese bikini color menta se te ve increíble.
Ximena: Y pensar que voy a tener que quitármelo yo solita.
Alex: Que triste, pero cuando regreses.
Ximena: Todo aquí esta divino, hasta estamos pensando en quedarnos 15 días.
Alex: ¿Qué?
Ximena: Obviamente no, ya quiero verte, extraño tanto tus besos.
Alex: Pronto amor, muy pronto, cuando menos lo imagines.
Ximena: Bueno mi amor ya me estan llamando, te hablo después. Cuídate te mando muchos besos. Te amo mi vida.

Alex: Te amo más. <3 –Cortan—  


"ADC" CAPITULO 34




Al día siguiente.

Franco: Vaya vaya princesa, son las 7 de la mañana.
Ximena: Lo se papi, pero voy a desayunar con Alex.
Franco: Bueno hija, cuídate mucho y recuerda que tienes que estar a las 8.
Ximena: Si papi, no te preocupes. –Le da un beso— Creo que ya llego. –Tocan—
Franco: Nos vemos. Si necesitas algo me llamas. –Se va—
Alex: Hola, buenos días. (La besa)
Ximena: Huy que buenos. (Beso) ¿Me ayudas con las maletas? –Alex las carga y las sube a la camioneta—
Alex: Te voy a extrañar mucho. –Le toma la mano—
Ximena: No más que yo a ti.
Alex: ¿Y si te secuestro?
Ximena: No sería mala idea. –Le sonríe— ¿Y cómo te fue con lo de tu empresa?
Alex: Muy bien, ya solo es cuestión de que le hagan unos arreglos a la oficina.
Ximena: Que bueno. Deberías de venir conmigo, en fin ese era el pendiente que tenías.
En la casa
Gaby: Tengo ganas de ver a Renatita.
Andrea: No es por que sea mi sobrina, pero esta preciosa. 
Pablo: Pues claro, es igualita a mí. De hecho Lucia me dijo que ahorita la llevaba al aeropuerto para verla.

Alex: Te prometo que si me resuelven rápido lo de los planos te alcanzo haya.
Ximena: ¿Me lo prometes?
Alex: Con todo mi corazón. ¿Y a dónde quieres ir?
Ximena: -Le sonríe pícaramente— No lo sé, tienes 1 hora.
Alex: Te amo mi amor. –La besa— Eres tan hermosa. –Le acaricia la mejilla—
Ximena: Ven conmigo. –Se van atrás de la camioneta—
Narra Ximena:
Nos fuimos a los asientos de atrás, mientras yo le quitaba la playera y desabrochaba su cinturón el levantaba mi falda, me puse arriba de él y lentamente entro en mí, sin duda alguna comprendí que no importa el lugar ni la hora cuando estas con la persona a la que amas.
Alex: Mírame a los ojos –Lo hice— No quiero perderte nunca mi amor.
Ximena: Y nunca me vas a perder, te amo Alex y eres el hombre con el cual quiero dormir y despertar todos los días, quiero que seas tú a la primera persona que vea cuando me despierte.
Alex: ¿Por siempre?
Ximena: Y para siempre, más bien para toda la vida. –Nos quedamos viendo directamente a los ojos— Te amo. –Lo besa—
Alex: Y yo te amo a ti, y no es por romper el momento, pero ya deberíamos estar llegando al aeropuerto. –Se comienzan a vestir— Sabes, no me gustan las despedidas, pero como que ya me están gustando. –Le sonríe—
Ximena: A de ser porque aún no conoces mis bienvenidas y que decir de mis reconciliaciones jajaja.

En el aeropuerto

Andrea: ¿Y Ximena?
Franco: Me dijo que ya estaba en el estacionamiento.
Pablo: Miren quien viene ahí. –Carga a la bebe—
Lucia: Hola, ¿Cómo están? –Saluda a todos—
Pablo: Hola mi amorcito –Le da un beso a la bebe—
Franco: Haber déjenme ver a mi nietecita. –Le hace un cariño— Como esta preciosa, pareces una muñeca. –La bebe le sonríe—
Andrea: ¿Ya camina?
Lucia: No, todavía le da miedito.
Gaby: Haber dámela –Se la quita a Pablo— ¿Quién es él?
Renata: Papi. –Sonríe— Y Nina, nina.
Pablo: Hay viene tu nina. –Le hace señas—
Ximena: Hola mi amor –La agarra y le da muchos besos— Como tenía ganas de verte. Hola Lu, mira él es Alejandro Lombardo mi novio.
Alex: Mucho gusto. –Le da la mano—
Lucia: Igualmente. ¿Pablo, podemos hablar? –Se van—
Ximena: Mira esta princesita, es mi ahijada. Es hija de Pablo.
Alex: No sabía que Pablo tuviera una hija. Está muy bonita. ¿Puedo cargarla?
Ximena: Claro. –Se la pasa—
Alex: Hola princesita, estas muy bonita sabes. –La bebe le sonreía—
Andrea: Claro se parece a su tía, ¿Verdad mi amor? –Llega Vero—
Vero: Hola hola. ¿Y esa muñequita?
Andrea: Creí que no ibas a llegar, y ella es mi sobrina, es hija de Pablo.
Vero: -Sorprendida- No sabía que Pablo era papa.

Lucia: ¿Y entonces?, Pablo yo te amo.
Pablo: ¿Y si no funciona?
Lucia: ¿Y qué tal que si? No podemos saberlo sin intentarlo. –Lo besa—
Pablo: Dame tiempo, cuando regresemos de Hawái hablamos.
Lucia: Esta bien. Pero no quiero que solo lo hagas por Renata, no tendría caso. Hazlo si aún sientes algo por mí. –Lo abraza—

A todos los pasajeros con destino a Hawái favor de presentarse en la puerta 5.
Lucia: Ya es hora. –Se acercan a los demás—
Pablo: Hola Vero. –La saluda—
Ximena: Bueno princesa, váyase con su papa. –Se la da a Pablo y se suelta llorando—
Renata: -Llorando- Nina nina –Le estira los brazos—
Ximena: No me hagas eso mi amor no llores. –Le da un beso— Adiós Lucia, bye Vero.
Pablo: No llores mi vida. –Le da besos— Te busco cuando regrese –Le pasa a la bebe—
Lucia: Esta bien, que se diviertan. –Le da un beso en la boca—

Ximena: Bueno mi amor, nos vemos. Cuídate y no te olvides de mí. –Lo besa—
Alex: Eso jamás. Te amo! Tú cuídate más. –La besa y la abraza—

Ximena: Adiós. –Se va—

"ADC" CAPITULO 33





En el hotel
Alex: Perdón por la tardanza, pero estaba un poco retirado.
Linderos: No te preocupes, ¿ya tienes todo listo?
Alex: Si, ya solo es cuestión de firmar.
Linderos: Entonces vamos de una vez. –Se van—

En la casa
Franco: Mañana tenemos que estar a las 8 de la mañana en el aeropuerto.
Todos: P U N T U A L ES.
Franco: Que rápido aprenden. –Riéndose— Cambiando de tema, Emilio me pido que le comprara la parte de sus acciones en la empresa.
Ximena: ¿Por qué?
Franco: Pues me dijo que con esto que paso él y Celeste decidieron vender para poder irse de aquí sin ningún pendiente ni preocupación.
Pablo: Que mal, pero si es por su bien. ¿Y qué le dijiste?
Franco: Claro que acepte, y le dije que cuando quisiera regresar las puertas de la empresa y la familia iban a estar abiertas. –Timbra el teléfono de la casa—
 Andrea: Yo contesto —Grita— ¿Bueno?
Ileana: Hola primita ¿Cómo estás?
Andrea: Mira estúpida no vuelvas a llamarme prima.
Ileana: Huy que genio, con qué razón te dejo tu novio.
Andrea: Sabes, prefiero ser eso a ser una Puta como tú. –Le cuelga—
Franco: Que pasa Andrea, no me gusta que uses esas palabras.
Andrea: ¿Y cómo quieres que les hable? –Enojada— Es que son unas malditas sínicas.  –Vuelve a sonar el teléfono—
Ximena: -Ve la lada- Mira zorra, a mi hermana no le vas a volver hablar así entendiste. Y quiero que sepas de una vez que no son bien recibidas en esta casa.
Ileana: Pues me vale lo que ustedes digan, esa casa es de mi tío no de ustedes. Por cierto espero y ya nos tengan mercancías nuevas. –Sínica—
Ximena: Eres una –Pablo le quita el teléfono—
Pablo: Hola, Ileana. Y Perdón.
Ximena: No puede ser Pablo. –Sube enojada al cuarto—
Andrea: Si Pablo, gracias por tu gran apoyo, creí que preferías a tus hermanas, pero ya veo lo contrario. –Hace lo mismo—
Pablo: Ileana, tengo que irme, hablamos después.
Ileana: Si primo no te preocupes. Cuídate.
Franco: Creo que va a ser un problema cuando estén todas aquí.
Gaby: No lo crean eso es seguro.
Pablo: Hay regreso –Sube a la habitación y abre la puerta—
Andrea: Lárgate de  mi cuarto, no quiero verte. –Estaba llorando—
Pablo: Andy, perdón pero tampoco iba a dejar que se insultaran tan feo.
Ximena: Hay sí, pero yo ni iba a dejar que estas estúpidas le digan cosas a mi hermana.
Pablo: Pero díganme, que vamos a solucionar agarrándonos así. Somos familia.
Andrea: No Pablo, esas no son nada mío, mi única familia es mi papa, Ximena, Gaby y tú. Pero veo que para ti son más importantes esas que nosotras.  
Pablo: Por supuesto que no, yo doy mi vida por ustedes, y no quiero que nosotros estemos peleados por cosas que ni al caso. Pónganse en mis zapatos un momento.
Ximena: Y no deberíamos estar así, pero también ponte tú en los zapatos de nosotras, que sentirías que tus hermanas le dieran más importancia a la gente que te lastimo.
Pablo: Esta bien, si la regué y todo, ¿me perdonan? –Entra Gaby—
Gaby: Haber ya, perdónense todos. Que no se dan cuenta que esas viejas es lo que quieren, quieren que hasta entre ustedes discutan no les den ese gusto.
Andrea: Gaby, tiene razón. ¿Vamos por una nieve? –Limpiándose las lágrimas— Pablo paga.
Ximena: Siendo así, aceptamos. –Bajan—
Pablo: Pa, vamos por una nieve. ¿Quieres venir?... ¿Todo bien?
Franco: Si, todo bien –Estaba checando unos documentos— Vayan aquí los espero.
Gaby: ¿Te traemos algo?
Franco: No gracias, pídanle a Gustavo y a Manuel que los acompañen.
Ximena: ¿Por qué? Pa, estas raro, seguro que todo está bien.
Franco: Si todo está bien. Pero hagan lo que les pedí por favor. –Salen—
Andrea: ¿Qué habrá pasado?
Ximena: No tengo ni la mínima idea, pero todo esto me parece muy extraño.
Pablo: A mi igual. Y es lógico que algo no anda bien. En primera Gustavo nunca usa armas.
Ximena: Es cierto, pero no hay que hacer especulaciones.

En la nevería
Mujer: ¿Qué van a llevar?
Pablo: A mí me da una nieve, ¿De qué sabores tiene? –Gaby y Ximena estaban platicando—
Mujer: De fresa, chocolate, vainilla, oreo, café, pistache, Limón etc.
Pablo: Me da una de chocolate. –Aparece Andrea—
Andrea: Una nieve por favor.
Mujer: ¿De qué sabor?
Andrea: ¿De qué hay? –Le vuelve a repetir los sabores— De fresa.
Ximena: Me da una nieve de frambuesa.
Mujer: No hay nieve de frambuesa.
Ximena: ¿Entonces de que hay? –Pablo se empezó a reír—
Mujer: -Molesta, ya había repetido los sabores 2 veces— Hay de fresa, chocolate, vainilla, oreo, café, pistache, Limón etc.
Ximena: A ok, entonces una de limón.
Gaby: -Le quita nieve a Pablo— A mi también me da una de frambuesa.
Mujer: Que no hay de frambuesa. –Fastidiada y Pablo no paraba de reírse—
Gaby: Perdón, entonces una de, mmm ¿De qué hay?
Mujer: -Respira— Ya eh repetido mil veces los sabores.
Gaby: Pues ese es su trabajo señorita, y si no le gusta repetir los sabores debería de poner un letrero en donde diga lo que hay.
Mujer: Pues si puede fijarse bien ahí está el letrero con los sabores.
Gaby: Perfecto, entonces me trae una de frambuesa.
Mujer: Que de esa no hay.
Gaby: Pues en el letrero claramente dice FRAMBUESA.
Gerente: ¿Todo bien?
Pablo: Si, no se preocupe. Me sirve una de chocolate. –Se la entrega a Gaby, le paga y se van—
Andrea: Que divertido.
Ximena: ¿Qué tiene de divertido?
Pablo: -Estaba muerto de risa— Es que se pasan, nos tuvo que repetir a todos los sabores. Y pues se veía bien gracioso que apenas los decía y aparecía la otra preguntando lo mismo.
Andrea: ¿Vamos a sentarnos en la plaza?
Gustavo: Disculpen, pero me pidió el señor Franco que no tardáramos en regresar.
Pablo: ¿Qué es lo que está pasando?
 Gustavo: Nada, solo que son ordenes que me dio su papa.
Pablo: Esta bien, pues vámonos. –Se suben a la camioneta—

En el hotel

Linderos: Entonces ya todo está en orden, voy a ponerme en contacto con el arquitecto para que nos haga algunos planos de la empresa y ya te los mando para que les cheques y decidas. ¿Te parece?
Alex: Si, pero quiero que se haga todo lo más pronto posible. Me urge que abramos la empresa.
Linderos: Así será, y veras que va a ser un éxito.
Alex: Eso espero, voy a necesitar mucha ayuda tuya.
Linderos: Y la tendrás hijo. Nos vemos después. –Se despiden—

Alex: Vero. –Tocando su puerta— ¿Estás ahí? –Vero abre— ¿Estabas dormida?
Vero: No, estaba viendo una película.
Alex: ¿Estás muy aburrida?
Vero: Un poquito nada más. Iba a hablarle a mis papas, ayer no les marque.
Alex: -Agarra el teléfono y les marca— No contestan.
Vero: Que raro, bueno pues le marcamos más noche. ¿Vas a extrañar a tu novia?
Alex: Mucho, no sé qué es lo que tiene que es totalmente diferente a todas las demás.
Vero: Estas completamente enamorado. Te perdimos primo jajaja.

Alex: Lo estoy vero, lo estoy. 

jueves, 23 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 32



En el centro comercial:

Sofía: Hola Ximena –Saludándola—
Ximena: Hola, -También saludándola—
Sofía: -Viendo a Alex— ¿Tu primo?
Ximena: No, -Agarrando a Alex de la mano— Es mi novio –Sonriéndole—
Sofía: Perdón, ¿Lista para la graduación?
Ximena: No tengo muchas ganas de ir, pero pues tenemos que hacerlo.
Sofía: Raúl me dijo que te iba a buscar para ver si organizábamos algo para después de la graduación.
Ximena: Pues no me ha llamado, pero mis amigos y yo habíamos pensado irnos a mi cabaña en Cuernavaca, ósea organizar algo para todos los del salón.
Sofía: Pues sería increíble, ¿No te molesta si te buscamos mañana?
Ximena: Hay, me encantaría pero voy a salir y vengo hasta la próxima semana. Pero pues mi cabaña esta puesta. Cuando yo regrese me comunico con ustedes para ver en que les ayudo.
Sofía: Pues está perfecto. Que tengas buen viaje. –Despidiéndose—
Ximena: ¿Nos vamos amor? (Beso) –Le timbra su celular— Bueno.
Pablo: Hey, ¿Todavía estas en el centro comercial?
Ximena: Si, ¿por qué?
Pablo: Necesito que me traigas unas cosas.
Ximena: ¿Me vas a pagar?
Pablo: ¿Pagarte? Estas loca o que, eres mi hermana. –Riéndose— No te voy a pagar ni un centavo.
Ximena: ¿Y eso qué? Pero tú trabajas y te pagan y a mí no, aún sigo viviendo de lo que me pagaron en la empresa el mes que trabaje ahí.
Pablo: Ya cállate y cómprame lo que necesito, hay te lo mando por mensaje. Cuídate hermanita, aun no quiero ser tío.
Ximena: Eres un tonto Pablo –Riéndose— Quizá muy pronto te de la noticia. Bye te mando un beso. –Corta—
Alex: ¿Qué noticia? –Confundido—
Ximena: No nada, no te preocupes, tonterías de Pablo (Beso) Vamos nada más a comprar unas cosas que me pidió Pablo y nos vamos sí. (Beso)  
Alex: Tus deseos son como órdenes para mí. –Besándola—
Cajera: Son 2,936.00
Ximena: Abriendo su cartera. –Haciendo un gesto—
Alex: ¿Todo bien?
Ximena: No, es que no traigo la tarjeta y pues ahorita pague con el efectivo que traía. Señorita ¿Acepta cheques?
Alex: No te preocupes. –Sacando dinero de su cartera y pagando—
Ximena: No, de verdad. Vamos aquí al banco y retiro con el cheque.
Alex: Que no. –Agarrando las bolsas— Gracias. –Saliendo de la tienda—
Ximena: Pero llegando te voy a pagar.
Alex: De ninguna manera lo voy a aceptar.
Ximena: Pero no es justo que tú siempre pagues todo, así que vas a aceptar el dinero o si no me voy a enojar contigo.
Alex: Pues no me importa que te enojes, ya se como hacerle para que me perdones. –Besándola—
En la casa. –Ximena y Alex acababan de llegar—
Todos estaban muertos de risa.
Ximena: Hola Hola! ¿Todo bien? ¿Y esas flores? –Extrañada—
Pablo: ¿Qué crees?  -Riéndose a más no poder—
Ximena: No, pues no tengo ni idea pero si me dicen. –Andrea y Gaby no podían hablar de la risa— Me pueden decir.
Pablo: Es que, ya vamos a tener madrastra.
Ximena: ¿Por? –Viendo a su papa—
Pablo. Es que las flores se la mandaron a mi papa.
Ximena: -Riéndose— Papa, ¿Quién te las mando? Una y nada hasta un hermanito –Todos se ríen mas fuerte—
Franco: -Se puso rojo— Hey ya dejen de reírse, ni que estuviera tan acabado. –También le daba risa— Y no tengo ni idea de quien haya sido.
Pablo: Es que pa, ya ni a Gaby le mandan flores. Claro que nos da risa.
Gaby: -Lanzándole un zapato— Cállate, hablas como si tú le mandaras flores todos los días a tu novia –Poniendo cara de asombro— Cierto cierto, es que tú también estas soltero.
Pablo: Huy si, que graciosa. ¿Y ustedes porque duraron tanto?
Ximena: Disculpa pero cuando tú me llamaste ya nos íbamos y tuvimos que regresar por tus cosas, por cierto pareces niña compraste más cosas que yo. Y le debemos a Alex 3,000 pesos por que yo no tenía efectivo.
Gaby. Qué raro de ti.
Pablo: Déjala Gaby es que ella es pobre –Sacando dinero de su cartera— Huy pa, présteme 1,500 por fa.  –Todos se ríen—
Andrea: Huy hermano, creo que eso es de familia.
Alex: No se preocupen, no es necesario. –Aun le daba vergüenza—
Franco: De ninguna manera hijo –Le pasa el dinero a Ximena— Hay regreso.
Ximena: Aquí tienes. –Viéndolo feo—
Alex: No, es más te lo regalo.
Ximena: Mi amor, de verdad agárralo. –Metiéndoselo en el pantalón—
Andrea: Arriba está el cuarto por si quieren –Se ríen y Alex se pone rojo—
 Lupe: Ya está la comida mis niños. –Todos pasan al comedor—
Gaby: Esto esta riquísimo, voy por más.
Lupe: Yo te traigo mi niña.
Gaby: No Lupita, tu come agosto. –Levantándose—
Pablo: A mí también tráeme. –Le pasa su plato—
Ximena: -Hablando bajito— Te voy a extrañar mucho. –Pone cara triste—
Alex: Yo más, pero veras que se va a pasar rapidísimo.  –Recibiendo un mensaje—
Ximena: ¿Todo bien?
Alex: No, perdóname mi amor, pero ya tengo que irme. Me dijo Linderos que lo están presionando mucho por lo de la empresa y pues tengo que ir a ayudarle y firmar de una vez. –Parándose— Muchas gracias por todo, les deseo que tengan un buen viaje. –Todos le agradecen—
Ximena: Te acompaño a la salida. –Sale—
Alex: ¿Por qué lloras? –Limpiándole las lágrimas—
Ximena: Es que te voy a extrañar. –Abrazándolo—
Alex: Pero no te preocupes, tu disfruta, es más te voy a llamar todos los días.
Ximena: ¿Me lo prometes?
Alex: Te lo prometo, pero mañana también te veo, yo paso por ti para llevarte al aeropuerto. –Besándola—
Ximena: Esta bien, gracias por aparecer en mi vida. Te amo tanto. –Lo vuelve a besar—
Alex: Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
Ximena: Prométeme también que yo voy a ser la única mujer de tu vida y a la única que vas a amar.
Alex: Me encantaría prometerte eso, pero no creo que pueda cumplirlo. –Ximena pone cara de angustia— Pero no pongas esa carita.
Ximena: ¿Cómo no quieres que lo haga? –Un poquito molesta—
Alex: Hey amor, es que yo no conozco los planes de Dios, así que no puedo prometerte que vas a ser la única mujer en mi vida, tal vez y algún día seamos papas de una hermosa niña.

Ximena: --Sonriéndole— Eres de lo que ya no hay. Te amo. –Lo abraza y lo besa— Nos vemos mañana, maneja con cuidado.

sábado, 18 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 31




Franco: Todo estuvo delicioso, muchas gracias pero tengo que ir a firmar unos papeles a la empresa. Así que nos vemos después. –Se despide—
Esteban: Yo también tengo que irme, Andy pues creo que ya no nos vamos a ver, pero que se la pasen increíble. –La abraza y la besa—
Pablo: Nosotros también nos vamos, tengo un dolor de cabeza.
Gaby: Si, ya vámonos, yo siento unas nauseas horribles. –Pablo, Andrea y Gaby también se despiden—
 Alex: Mi amor, ¿me podías ayudar a revisar unos documentos? Es que no se mucho de eso.
Ximena: Claro que sí, vamos. –Suben a la habitación, entran besándose y Ximena tira a Alex en la cama—
Sara: ¿Interrumpo? –Saliendo del baño—…–En tono molesto y sarcástico—
Alex: Por Dios Sara, ¿Qué haces aquí? –Abrochándose la camisa—
Sara: Quería hablar contigo.
Ximena: Pero para eso está el lobby, o la oficina, no tienes que andarte metiendo en las habitaciones de la gente y mucho menos sin avisar.
Sara: Usted ni se meta. –Gritando— Que usted no tiene el valor moral de decirlo, usted también paso la noche aquí.
Ximena: ¿Perdón?
Alex: Mira Sara, en primera a Ximena no le vas a hablar así, y en segunda lo que yo haga o deje de hacer con mi vida que a ti te valga, tú y yo no somos ni vamos a ser nunca nada. Sal de aquí ahora. –Sara se va enojada y llorando— ¿Estas bien?
Ximena: ¿Qué le pasa? Como se atreve a meterse así en tu recamara. ¿Qué pretendía? –Enojada-
Alex: No lo sé, ni me interesa, a mí lo único que me importa es mi relación contigo así que no te enojes por favor.
Ximena: Es que como quieres que no me enoje, si se le nota que quiere contigo, y que a mí me odia desde el primer día en que llegue a este hotel.
Alex: Pero no tienes de que preocuparte, yo a ti te di mi palabra de que nunca te iba a ser infiel, en primera porque no tengo necesidad y en segunda porque te amo más que a mi vida. Te prometo que voy a hablar con ella.
Ximena: Alex yo no desconfió de tu palabra, lo que no me gusta es, --Respira—hay ya sabes que mejor dime que es en lo que querías que te ayudara.
Alex: -Le explica lo de los documentos de la empresa— ¿Y qué opinas?
Ximena: Pues aquí todo está en orden, pero más que nada debes de tener cuidado con la gente que eliges para que trabaje contigo, te lo digo más que nada por experiencia. ¿Te puedo recomendar a alguien?
Alex: Ya se, ¿a ti? –Sonriendo—
Ximena: Me encantaría, pero mi papa ya te gano, estás hablando con la vicepresidenta del emporio Duprí. –Hablando con elegancia— Pero ya enserio, mira, Esteban estudio publicidad y en tu empresa vas a requerir de uno así que habla con él, Esteban es un buen hombre, respetuoso, sabe muy bien lo que hace. Te seria de mucha ayuda.
Alex: Pues si la vicepresidenta me lo dice, y confió en ella, lo voy a hacer. La próxima semana le llamo para que nos veamos y poder hablar. –La besa— Te voy a extrañar.
Ximena: Y yo a ti, mucho más –Lo abraza— Deberías de ir conmigo.
Alex: Es que en verdad no puedo, pero te prometo que cuando regrese voy a compensarte toda esa semana.
Ximena: No suena tan mal, oye ¿Me acompañas a comprar las cosas que necesito?
Alex: Si claro, ¿Vamos?
Ximena: Pues vamos –Lo besa—

En la empresa

Franco: ¿Estás seguro Emilio?
Emilio: Si, es lo mejor, ¿Entonces?
Franco: Si es tu decisión te apoyo, y claro que toma tu propuesta como aceptada. Regresando de mis vacaciones firmamos. Y quiero que sepas que las puertas de esta empresa y de mi familia siempre van a estar abiertas para ti. –Le estrecha la mano y le da un afectuoso abrazo—
Emilio: Muchas gracias Franco. Tu familia también puedes contar siempre conmigo.

En la casa.

Lupe: Que carita traen mis niños. 
Pablo: Lupita de mi corazón, podrías hacernos de comer un caldo de camarón, por favor.
Gaby: Hay sí, pero bien picoso.
Lupe: Huy ahora entiendo esa carita, ahorita mismo voy y se los preparo.
Andrea: Se pasan, yo me siento perfecta. Y Ximena también tomo mucho y andaba bien.
Pablo: Pero ustedes están enamoradas y nosotros no ¿Verdad Gaby? –La abraza—
Gaby: Exacto, eso debe de ser. ¿Tan feos estamos?
Andrea: Están locos, lo guapo viene de familia, algún día encontraran a alguien ya lo verán.
Pablo: ¿Y si no?
Gaby: Mientras no se acabe el alcohol, no debemos de preocuparnos.
Andrea: Pero al paso que van, yo creo que o se acaba o terminan en un alcohólicos anónimos jajaja. –Los tres se acuestan en la sala—
Y unos minutos después entra Ximena y Alex.
Ximena: Que vida la de ellos.
Lupe: Hola mi niña, buenas tardes joven.
Ximena: Ven Lupita, mira él es Alejandro Lombardo, mi novio.
Alex: Mucho gusto.
Lupe: El gusto es mío. Pero cuide mucho a mi niña eh. Que aunque no sea mi hija, yo la quiero como a tal.
Ximena: Ella nos cuida desde que mi mama falleció, es la que nos consiente, nos mima, nos quiere.
Alex: Se lo prometo señora.
-Llega Franco-
Franco: Vaya vaya, -Saca el despertador de su celular y se los pone junto a los oídos—
Pablo: Quita eso papa. Me duele la cabeza. Y sabes que odiamos tu despertador.
Andrea: Hay pa, estaba bien a gusto. Pero ya caya eso.
Gaby: Padrino. –Ximena estaba muerta de risa—
Franco: Perdón, pero hacia mucho no hacia eso.
Ximena: Bueno, hay regreso rápido, voy a cambiarme. –Sube y baja en unos minutos—
Pablo: Si no eres fea hermana. –Sonriéndole—
Andrea: ¿Qué te pasa? Ya quisieras parecerte un poquito a ella.
Ximena: Como siempre gracias hermana. Bueno familia nosotros nos vamos.
Franco: ¿Pero vienen para la hora de comida?
Ximena: No lo sé papa.
Pablo: Que poco conoces a tus hijas pa, si cuando van a comprar un simple vestidito duran horas. Y Alex, te encargo que no dejes que Xime compre ropa cortita, y que sus bikinis sean de dos piezas.
Alex: Te lo aseguro Pablo –Sonríe—    
Ximena: ¿Que traes contra mi Pablo? –Le da un golpecito— Nos vemos en la comida papa. –Se van-
Andrea: No sé pero me encanta como se ven, se ven tan enamorados. –Suspira—
Pablo: Si por mi fuera, en este momento te llevaba a ti, a Xime y a Gaby a un convento.
Franco: En esto si tiene toda la razón tu hermano.
Gaby: Pues a mí mientras me prometan que hay rompope, me voy. –Todos se ríen—

En el centro comercial.

Ximena: Pues ahí se ve que están las cosas bonitas. –Beso—
Alex: Recuerda que debes de usar bikinis de dos piezas.
Ximena: ¿Están locos? Voy a la playa, no a uno convento.
Alex: Pero yo no quiero que otros hombres te vean.
Ximena: Hay amor, no seas exagerado. En fin al único hombre al que amo y deseo es a ti. A ninguno otro. –Entran a la tienda y Ximena empieza a posarle los bikinis a Alex—
Alex: Te vez hermosa, pero está muy chiquito. Haber mídete este. –Le pasa uno de dos piezas de colores—
Ximena: Obvio no voy a ponerme esto.
Alex: Ándale, hazlo por mí.
Ximena: No, no y no. Solo que vengas tú y me lo pongas tu.
Alex: Tu si estás loca, alguien puede vernos.
 Ximena: No seas llorón –Abre la puerta y lo mete—
Alex: Ximena si viene la –Ximena lo besa— ¿A si?
Ximena: Para que veas quien manda. MI AMOR.
Alex: Pues a ver quién manda a quien –Alex se desabrocha el pantalón y le quita el bikini a Ximena— ¿Eres demasiado ruidosa lo sabes? Aunque eso me encanta. –La penetra de nuevo—
Ximena: -Se pone roja- Eres un tonto --  Lo besa— Te amo Alex. –Se pone su ropa y Alex hace lo mismo—  Ahora a la cuenta de tres salimos, una, dos, tres. –Se salen—
Alex: ¿Cuáles te gustaron?
Ximena: Este. –Se acerca a Alex—
Señora: ¿Cuáles se va a llevar?

Ximena: Esto está bien. --Le entrega todo lo que le gusto—

jueves, 16 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 30





Alex de inmediato me tomo por la cintura, mientras yo no paraba de besar su cuello mientras iba desabrochándole el pantalón cosa que me resultaba un poco complicado ya que él se encontraba arriba de mí, el de un solo golpe me saco mi vestido y desabrocho mi sostén, de inmediato puede sentir como mis senos rozaban con su ya cálido cuerpo, sus manos no paraban de recorrer y acariciar mi cuerpo,  mi cuerpo no podía evitar arquearse ante tan maravillosa sensación yo podía sentir como mi piel estaba erizada yo no dejaba de acariciar esos músculos que me volvían loca, de igual manera de que nuestros labios se unían haciéndome sentir como si en el mundo solo existiéramos él y yo. Como pude hice que nuestras posiciones cambiaran y ahora era yo la que se encontraba arriba de él, y por fin logre sacar por completo su pantalón y pude observar el como él ya estaba listo para poder fundirnos en un solo cuerpo. Alex comenzó a bajarme el panty y yo no me quede atrás yo también le saque el suyo.

Alex: Te amo Ximena –Me beso— ¿Estas lista?
Ximena: Te amo más. –Y con mi cabeza afirme—

La penetración fue asombrosa y no pude evitar gemir, lo cual provoco que me sintiera ruborizada, aunque no creo que se haya notado mucho ya que nuestros cuerpos estaban en la temperatura máxima, ambos podíamos sentir como nuestros corazones querían salirse de nuestro pecho. Alex cada vez aceleraba más sus movimientos.

Alex: Mi amor, ya voy a terminar, ¿Estas segura? –Con la voz entrecortada—
Ximena: Completamente. –Cerré los ojos  y pude sentir aquella maravillosa sensación— Eres extraordinario mi amor. –Se recuesta en su pecho—

Alex: Soy extraordinario porque tú me inspiras a hacerlo. –Aun recorría con mis dedos aquel cuerpo que tanto me encantaba— ¿Porque tienes esa carita? ¿Tan mal estuvo?
Ximena: Al contrario mi amor, me encanto, tú me encantas. (Beso)
Alex: ¿Entonces? No me gusta que estés triste.
Ximena: Es que me hizo recordar, sabes mi sueño desde que era niña era ser mama. –Se le escurren unas lágrimas—
Alex: ¿Entonces ya no quieres tener hijos?
Ximena: Al contrario, solo que me da miedo que vuelva a sucederme lo mismo que pasó con mí bebe. Yo no lo soportaría Alex.
Alex: Pero no pienses en eso mi amor, sabes a mí me encantaría tener hijos contigo. –La besa—
Ximena: ¿En verdad? ¿Y qué pasaría si de esta relación quedara embarazada?
Alex: Pasaría que sería el hombre más feliz del mundo. Yo también iba a ser papa.
Ximena: ¿Enserio? ¿Y qué paso?
Alex: A diferencia de lo que te paso a ti, mi ex novia me dijo que no iba a perder todo por un hijo y aborto.
Ximena: ¿Y tú lo permitiste?
Alex: Hice todo lo posible, pero un día volvió y me dijo que ya se había desecho del bebe.
Ximena: Enserio que no sé cómo la gente que pude hacer esas cosas. Yo como mujer es lo que más deseo en la vida. Yo hubiera dado mi vida por la de mi bebe, pero pues yo no pude hacer nada. ¿Y qué hiciste cuando te lo dijo?
Alex: Termine con ella y le dije que no quería volver a verla en mi vida. Y tiempo después me busco y me llamaba pero yo no le hacía caso, incluso el día que íbamos a venir a México fue a buscarme y a reclamarme al aeropuerto porque me iba a ir  sin decirle nada. Pero Vero la puso en su lugar.
Ximena: Gracias por aparecer en mi vida, te amo Alex. –Lo besa—
Alex: Gracias a ti por dejarme entrar y ser parte de tu vida. –La abraza y se quedan dormidos—

Al día siguiente.

Ximena: Gaby –Tocando la puerta y hablando bajito— Ábreme.
Gaby: --Abriendo los ojos— ¿En dónde estoy? –Escuchando la puerta. Abre— Ximena, ¿En dónde estamos?
Ximena: Estamos en el hotel de Alex, anoche todos estábamos muy tomados y Vero nos trajo aquí.
Gaby: ¿De dónde vienes? ¿Y por qué estás tan sonriente? Yo me siento fatal.
Ximena: Pase la noche con Alex –Sonriendo—
Gaby: ¿Qué?
Ximena: Pues sí, y no quiero dar detalles, pero estoy feliz.
Gaby: Pues me da mucho gusto, me gusta que estés feliz. –Tocando su puerta— Yo abro.
Pablo: ¿Cómo amanecieron? –Entrando y atrás iba Esteban— Me siento fatal –Tirándose en la cama—
Esteban: Y como no, si Gaby, Ximena y tú se pusieron súper mal. Gaby beso al mesero.
Gaby: ¿Qué?
Esteban: Es broma, nada más te quedaste dormida.
Andrea: Ábranme. –Pasa— Les manda esto Vero para que se puedan bañar –Les entrega ropa— Nosotras vamos a pedir mientras algo de desayunar.
Pablo: Vamos contigo, sirve que pago las habitaciones. Antes de que Alex se levante porque sé que no va a dejar que paguemos. –Salen de la habitación—
Gaby: Báñate tu primero, para que vayas y te besuques con tu novio jajaja –Le lanza una almohada—
Ximena: Cállate, me baño rápido. –Le regresa la almohada—

Pablo: Me cobra por favor 3 habitaciones –Le entrega la tarjeta—
Vero: De ninguna manera, ustedes son nuestros invitados. –Le regresa la tarjeta—
Pablo: Pero no es justo.
Vero: Hay ya, mejor vamos al restaurant yo creo que todos tenemos hambre. Ah e invite a su papa a desayunar con nosotros. –Se van al restaurant—

Ximena: ¿Quieres que te espere?
Gaby: No, ahorita bajo yo.
Alex iba saliendo de su suite.
Ximena: --Lo abraza por la espalda— ¿Cómo amaneciste guapo?
Alex: --Volteándose— Usted se imaginara. (Beso) ¿A qué hora te fuiste?
Ximena: No supe la hora, pero me fui antes de que alguien más se despertara y como te vi tan agusto no te quise despertar. –Lo besa— Ya todos están en el restaurant, vamos me estoy muriendo de hambre. –Se toman de las manos y bajan—

Ya estaban todos.
Alex: ¿Por qué no nos han servido?
Pablo: Me estoy muriendo de hambre.
Ximena: Que raro de ti hermano.
Vero: Es que estamos esperando a que llegue su papa.
 Ximena: ¿Enserio?
Vero: Si, mira justamente ahí viene.
Franco: Vaya vaya, que carita tienen. Buenos días a todos.
Todos: Buenos días.
Franco: ¿Y cómo les fue anoche?
Ximena: -Volteando a ver a Alex— EXCELENTE.
Pablo: Si pa, Miguel se portó increíble no dejo que pagáramos nada.
Gaby: Pues yo la verdad no me acuerdo de nada.
Ximena: En la mañana que entre, me dice toda asustada ¿En dónde estoy?
Andrea: ¿En la mañana que entraste, pues donde dormiste?
Ximena: -Le da una patada—  Pues ahí con ella, solo que baje a tomar un poco de aire y cuando entre Gaby apenas estaba despertando.
Mesero: Buenos días a todos, aquí tienen –Les entrega el desayuno— Provecho. –Se retira—
Franco: ¿Y qué plan tienen para ahora?
Andrea: Pues tenemos que alistar todo para mañana.
Ximena: Yo voy a ir a comprar las cosas que necesito.
Pablo: Yo voy a dormir todo el día.
Gaby: Igual yo, no puedo más. Y a Hawái tenemos que llegar al cien.

-En la habitación de Alex—

Sara: ¿Qué hace el vestido de esa mujer en el cuarto de Alex? –Enojada—

"ADC" CAPITULO 29




Ya todos estaban en la mesa. Muy tomados, en especial Ximena, Gaby y Pablo.
Pablo: Me trae otra botella por favor.
Vero: Oigan ya basta ya están muy mal todos.
Ximena: Pero que tanto es una más –Se reía por todo—
Vero: Pablo me puedes prestar tu celular poquito.
Pablo: Si claro, toma –Se lo da—
Vero: Hay regreso. –Sale a la terraza—
Franco: Hola hijo, ¿Todo bien?
Vero: Hola, soy Verónica.
Franco: Ah disculpa, ¿Todo bien?
Vero: Es que le hablo para decirle que todos están muy tomados y no creo que puedan manejar y pues todavía no se quieren ir,  y me tome el atrevimiento de pedirle a uno de los chóferes del hotel que vengan por nosotros para que usted no tenga que venir hasta acá y pues el hotel está cerca, ahí se pueden quedar.
Franco: Muchas gracias hija, y no quiero molestar, así que yo voy por los míos.
Vero: No, en verdad no es ninguna molestia.
Franco: Esta bien, muchas gracias, te pido que cuando lleguen al hotel me mandes un mensaje.
Vero: Si claro que sí, hasta luego –Corta y vuelve a la mesa—
Andrea: Gaby ya se quedó dormida –Muerta de risa—
Pablo: -Acercándose a ella— Hey Gaby, despierta.
Gaby: -Abriendo los ojos— Pablo, veo todo borroso. ¿Me sirves otro tequila?
Esteban: No, ya no le sirvan.
Vero: Es mejor que nos vayamos ya. –Poniéndose de pie—
Ximena: Pero hay que pedir un taxi, no creo que podamos manejar. –Abrasando a Alex—
Vero: Ya le dije a un chofer del hotel que viniera por nosotros. Y le hable a su papa para decirle que se iban a quedar en el hotel.
Alex: Yo sí puedo manejar, no estoy tan mal.
Pablo: Pues la verdad es que yo no puedo ni pararme. Vámonos.
Vero: Haber, ven. –Lo abraza ayudándolo a caminar—
Andrea: Mi amor yo ya me siento mejor, tu mejor agarra a Gaby.
Esteban: --Acercándose a Gaby— Haber ven te ayudo. –Se ponen de pie—

En el hotel
Vero: Bueno, Gaby y Ximena se quedan juntas, Andy se queda conmigo y Pablo y Esteban en otra.
Andrea: ¿Y mi hermana y Alex? ¿En dónde están?
Vero: Venían atrás de nosotros, así que no tardan en llegar. Andy me ayudas a subir a Gaby y tu Esteban sube a Pablo por favor. –Le entrega la tarjeta del cuarto—
Esteban: Claro que sí, adiós amor –Le da un beso a Andrea, Suben al cuarto— Haber Pablo suéltame. –Lo deja caer en la cama—
Pablo: Gracias –Se queda profundamente dormido—
Esteban: -Moviéndolo— Hey mínimo quítate el saco y los zapatos. –Se los quita el y también se queda dormido—
Andrea y Vero ya habían acostado a Gaby y se habían ido a su habitación.
Vero: Descansa.
Andrea: Tú también. –Se quedan dormidas—
Alex y Ximena llegan al Hotel
Alex: Bueno mi amor, es mejor que te vayas a descansar. –Besándola—
Ximena: No –Acercándose a el— Yo quiero quedarme contigo.
Alex: No es buena idea.
Ximena: ¿Qué no te gusto?
Alex: Al contrario, Me encantas, pero tu familia está aquí y podrían malinterpretar las cosas.
Ximena: Prometo portarme bien. Te lo prometo.
Alex: Que no Ximena.
Ximena: Perfecto, pues adiós –Se da la media vuelta y se va—
Alex: Pero ni siquiera sabes en donde está tu cuarto.
Ximena: Pues a ti que te valga y si se en dónde está. –A la recepcionista— Me podría pedir un taxi por favor.
Alex: ¿Estás loca? No voy a dejar que te vayas y mucho menos así.
Recepcionista: ¿Lo pido o no?
Alex: Claro que no. Te puedes retirar poquito. –La recepcionista se va—
Ximena: Pues entonces me voy caminando, ¿y sabes qué?  Tal vez en el camino me topo a alguien que si quiera estar conmigo.
Alex: Ya basta Ximena –La carga y suben a su habitación— Ya estamos aquí, ahora su te puedes calmar.
Ximena: —Se suelta llorando—
Alex: ¿Qué te pasa?
Ximena: No nada, solo que el alcohol me pone un poco sensible, y sabes que, si tienes razón mejor me voy con Gaby no quiero molestar. –Se levanta—
Alex: Claro que no me molestas, y nunca lo vas a ser, eres la mujer que amo.
Ximena: Y yo te amo a ti. –Le da un beso—Nos vemos.
Alex: Quédate conmigo mi amor.
Ximena: ¿De verdad? Me lo dices de todo corazón o solo para que –Alex la interrumpe—
Alex: No digas nada –La besa—
Ximena: Hazme el amor. –Viéndolo a los ojos—
Alex: ¿Estas segura?, No tengo condones.
Ximena: Alex, yo te amo y ya ambos somos adultos, tú mismo le dijiste a mi papa que no hay que dejar para mañana lo que podemos hacer ahora. –Lo besa y lo va acostando en la cama—

Alex: Te amo Ximena. – Ambos guardan silencio y solo se quedan mirando— Eres más perfecta de lo que algún día soñé tener como mujer. Te amo y nunca quiero perderte. –Le da un beso apasionado pero lleno de amor— ¿Estas segura?
Ximena: Desde el primer momento en que te vi -Le desabrocha la camisa- Te amo Alex, mi Alex. 

martes, 14 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 28





—En el antro—

Alex: Esta llenísimo.
Andrea: No se preocupen, vengan conmigo.
Guardia: ¿Tienen reservación?
Andrea: Si, Miguel hablo contigo.
Guardia: Disculpen, Tú debes de ser Andrea Duprí.
Andrea: La misa.
Guardia: Pasen por favor. –Todos entran—
Alex: Mi amor, deje mi celular en el carro, voy por él.
Ximena: Te acompaño. Andrea, hay venimos.
Miguel: Amor, -Beso- Te vez guapísima. Gracias por acompañarme, Esteban como haz cambiado. –Le guiña el ojo—
Andrea: Miguel, no hagas eso, tu búscate el tuyo jajaja. Mira te presento a Vero –La saluda—
Miguel: Gabrielita tanto sin verte –La abraza— Y tu Pablo, ¿Sigues solterito? –Acercándose a el—
Pablo: No empieces Miguel. –Golpeándolo suavemente en la espalada— Nos vemos ahorita, vamos a sentarnos.
Miguel: ¿Y mi Ximenita? –La ve entrar— Mi amor –La abraza fuertemente— Estas guapísima. –Le da un beso en ambas mejillas—
Ximena: Hola! Tenía tantas ganas de verte –Lo vuelve a abrazar— Mira él es –Se voltea— ¿Y Alex?
Miguel: ¿Si era el guapo que entro contigo? Se salió.
Ximena: Hay regreso. –Desconcertada—
Miguel: Claro mi amor, adelante. –Ximena sale y ve que Alex hecha andar el carro—
Ximena: Abriendo la puerta del conductor. ¿A dónde vas? –Extrañada—
Alex: A mi hotel. Hazte a un lado por favor –Enojado—
Ximena: ¿Qué te pasa? ¿Mínimo dime por qué demonios estas así?
Alex: Y todavía me preguntas ¿Por qué?
Ximena: Mira Alejandro no sé qué demonios te pasa, pero tampoco voy a dejar que me arruines la noche, si tú quieres largarte adelante. Puedes irte. –Se da la vuelta y empieza a caminar—
Alex: -Se baja del carro— Pues mejor para ti, así vas a poder seguir abrazándote de ese tipo.
Ximena: -Regresando, y cayendo en la cuenta— Mira en primera si el problema es Miguel debes saber que él es Gay. Y en segunda si te vas a poner así siempre que salude a un amigo esto no va a funcionar.
Alex: -Sabia que la había regado— Perdón mi amor, no quise –Ximena lo interrumpe—
Ximena: Pero lo hiciste Alejandro.   
Alex: Ok! Acepto que fui un idiota, pero no soporto que otro hombre que no sea ni tu hermano ni tu papa, ni yo te abraza de esa manera. –Se acerca a ella— ¿Me perdonas?
Ximena: ¿Me prometes que no vuelve a pasar?
Alex: ¿Confías en mí?
Ximena: Yo si confió en ti, eres tú el que debería de confiar en mí. Vamos adentro –Se da la vuelta—
Alex: -Alex la jala hacia él y la besa—
Ximena: No me beses de esa manera, porque si no voy a pedirte que me lleves a otro lugar. –Separándose—
Alex: No suena tan mal. –La vuelve a besar pero aparece Pablo—
Pablo: ¿Interrumpo algo?
Ximena: --Separándose— ¿Y todavía preguntas?
Pablo: Pues perdón, pero me preocupe por ustedes y vine a buscarlos, pero veo que están muy bien así que los espero adentro.
Alex: Hay entramos. –Pablo se va— Creo que también nosotros deberíamos de entrar.
Ximena: Si, vamos (Beso) –Se agarran de la mano y entran al lugar— Miguel, él es mi novio.
Miguel: Mucho gusto guapo. –También le guiña el ojo—
Alex: Igualmente. –Pegando a Ximena hacia el—
Ximena: Bueno amigo, vamos a sentarnos nos vemos al rato. –Caminando hacia la mesa—
Miguel: Los acompaño, --Llegan a la mesa y se sientan— Bueno preciosos y preciosas, tomen todo lo que quieran la cuenta va a nombre de la casa.
Pablo: Gracias Miguel, pero no sabes en lo que te metes.
Miguel: Claro que sé que son unos borrachos, por eso me gusta salir con ustedes. Ya saben, a mis meseros ya les di la orden de atenderlos como a unos reyes. Chao papacitos –Les da un beso en el cachete a Pablo y otro a Esteban—
Ximena: Ni se te ocurra Migue. –Pone a Alex atrás de ella—
Miguel: Hay, como eres mala. Nos vemos –Se va—
Mesero: Buenas noches, Miguel me mando a que les trajera esto de entrada. –Les entrega una botella de champagne.
Pablo: Muchas gracias.
Ximena: Eso a mí y a Gaby no nos sirve, le encargo que me traiga una botella de tequila, limones, sal y caballitos.
Mesero: Claro que si en un momento regreso.
Gaby: Eso amiga. –La chocan—
Pablo: No empiecen. –Las ve feo—
Ximena: Haber Pablito, no empieces tú. Yo ya soy mayor de edad.
Pablo: Cuando te conviene.
Andrea: Ya los dos parecen tontos.
 –Los dos juntos: Tú cállate jajaja—
Mesero: Aquí tiene. Si necesitan algo mas no duden en pedirlo. –Se Va—
Pablo: Se sirve una copa para él y otra para Verónica. –Toma—
Vero: Gracias. –Le sonríe—
 Ximena: Venga amiga. –Le pasa un caballito— una, dos, tres.
Gaby: Dios, esto esta riquísimo. Sírveme otro. –Pablo se lo sirve—
Ximena: ¿Quieres uno mi amor? (Beso)
Alex: No gracias, con el champagne tengo. –La abraza—
Ximena: Mira mi amor, ándale uno. Mira tomas el limón le pones sal lo muerdes y te hechas el caballito. Es fácil. Mira yo te enseño. –Se unta limón y sal en los labios, lo besa y le echa el caballito— ¿Te gusto?
Alex: No lo disfrute muy bien, ¿podrías repetirlo?
Ximena: Es un placer. –Vuelve a repetir—
Pablo: Esto es lo máximo. –Ya estaba un poco tomado— Al mesero: Le encargo una botella de Whisky.
Gaby: --Llorando— Malditos hombre infieles.
Ximena: No llores amiga, que me vas a hacer llorar –Se pone a llorar— ¿Pero sabes que es bueno para las tristezas?
Gaby: ¿El alcohol?
Ximena: Exactamente, mesero me trae otra botellita de tequila.
Andrea: Vamos a bailar mi amor, porque unas copas más y no voy a saber ni como me llamo.   
Esteban: Si vamos. –Ya todos estaban bien tomados, Vero era la más normal—
Pablo: Gaby, Vero ¿Quieren bailar?
Gaby: Si vamos –Se levanta y se marea— Hay, espérame poquito –Toma un caballito y se lo toma—
En la pista:
Joven: Si quieres préstame a esta. –Se le acerca a Gaby—
Pablo: Y tu préstame a tu abuela pendejo. –Jala a Gaby atrás de el—
Joven: Que te cuesta si traes a dos.
Pablo: Que le bajes pendejo.
Miguel: ¿Todo bien Pablo?
Pablo: No, este imbécil está faltándole al respeto a Gaby.
Miguel: -Le hace señas a uno de los guardias— Saquen a este joven por favor. –Se lo llevan— Ahora sí, si vuelven a molestarlos nada más me dicen.
Pablo: Gracias Wey.

En la mesa

Ximena: Me siento mal, todo me está dando vueltas. ¿Me acompañas al baño? –Lo besa—
Alex: Si vamos –Se levantan y van al baño—
Ximena: Hay regreso. Te amo
Mujer: -Se acerca a Alex— ¿Te han dicho que eres muy guapo?
Ximena: Si zorra, todos los días se lo digo. –Toma a Alex de la mano— Vámonos amor, que aquí huele a perfume barato.
Alex: ¿Bailamos?
Ximena: Lo que tú quieras. –Poniendo sus brazos por encima de los hombros y besándolo apasionadamente— Te amo Alex.

Alex: Y yo te amo a ti. –No paraban de besarse—