sábado, 6 de septiembre de 2014

"ADC" CAPITULO 67



Santiago: -Le da un beso en la pancita— Pórtate bien bebe. –Se acuesta al lado de Ximena y se quedan dormidos—
-En la residencia Duprí-
Lucia: ¿Pudiste hablar con Ximena?
Pablo: No, pero ya encargue que le pongan unas flores para mañana que llegue a su oficina.
Lucia: Tú muy bien –Le da un beso—
Reatan: mamo afuela.
Lucia: Amor y si nos invitas una nieve, pobre Renata casi ni la sacamos.
Pablo: ¿Quiere ir mi princesa por una nieve? –La carga—
Renata: si mamos. –Sonríe— Pone vestido mami. 
Pablo: Pero así te ves bonita bebe.
Renata: No no. –Puchero—
Pablo: Si así es ahorita imagínatela cuando tenga 15.
Lucia: Cuando traiga sus tacones y sus falditas –Hace una pausa— Y claro que su novio.
Pablo: Claro que no, porque cuando Renata cumpla 15 la vamos a mandar a un internado para puras niñas.
Lucia: Eres un ridículo amor –Se ríe y se pone a cambiarla— Ya vez mi rapidez.
Pablo: Me impactas –Le sonríe—
Lucia: ¿Por mi rapidez?
Pablo: No, por lo hermosa que estas. –Le da un beso— Te amo.
Lucia: Te amo más.
Renata: Nenata ama papi y ama mami.
Pablo: Y nosotros te amamos a ti. –También le da un beso— ¿Y a donde quieren ir mis princesas?
Lucia: No lo sé, tú sorpréndenos. –Se toman de la mano y salen—
-En el depa-
Alex: -Entra y todo estaba apagado— ¿Amor? –Va a la recamara y al ver esa tierna imagen de su mujer abrazando al pequeño niño le provocó una gran sonrisa y extraño pero muy bonito sentimiento— Ya llegue mi amor –Hablando bajito—
Ximena: -Abre los ojos— ¿Cómo te fue?
Alex: -Se pone atrás de ella y le da un beso—Muy bien, tal vez no vaya tan rápido como lo hubiera hecho mi padre pero estoy haciendo lo mejor posible.
Ximena: Yo sé que lo vas a lograr, en fin nunca te das por vencido hasta obtener lo que quieres y prueba de ello es que estamos juntos. Vamos a la sala quiero platicarte algo. –Se van—
Alex: -¿Qué querías decirme?                
Ximena: Es sobre Santiago.
Alex: ¿Quién es Santiago?
Ximena: -Le cuenta lo que el pequeño le había confesado— Pero le prometí que no iba a decir nada.
Alex: Es increíble como un padre puede ser capaz de hacerle esas cosas a su propio hijo.
Ximena: Y también que su mama lo haya permitido.
Alex: Yo sería incapaz de hacerle daño alguno de ustedes dos –Le toca la pancita—
Ximena: De eso yo no tengo ninguna duda. –Le da un súper beso— ¿Te puedo pedir un favor?
Alex: ¿Qué cosa?
Ximena: Puedes cuidar a Santiago mientras voy a mi casa por algo de ropa.
Alex: ¿Y para que quieres ropa? A mí me gusta más como te ves sin ella. –Se acerca—
Ximena: ¿Entonces no te molesta que mañana vaya a la oficina sin ropa? Tal vez la gente piensa lo mismo que tú. –Bromeando— Una y nada y aumenten las ventas.
Alex: -Celoso— ¿Ya me puedo reír?
Ximena: -Lo abraza—Cuando tú quieras, ¿Te enojaste?
Alex: No como crees, me divierto tanto con tus comentarios. –Se ríe sarcásticamente—
Ximena: Eres un payaso, ¿Si puedes cuidarlo?
Alex: Si, pero abajo están los guardaespaldas que contrato tu papa.
Ximena: ¿Es enserio? No creo que sean necesarios, ya estoy bastante grandecita.
Alex: Pues la verdad a mí me gusta saber que tu papa te cuida tanto porque en caso de que a mí me pase algo me iría tranquilo sabiendo que nunca les va a faltar nada.
Ximena: No me gusta para nada que digas esas cosas, tú y yo siempre vamos a estar juntos. –Lo abra fuertemente— Escúchame bien –Lo ve a los ojos— Si algo te llegara a pasar yo me muero.
Alex: A mí me pasaría lo mismo, te amo Ximena, te amo como jamás imagine amar a alguien.
Ximena: -Le da un beso— Regreso rápido. 
Alex: Aquí te esperamos –Le lanza un beso—
Willy: Buenas tardes señorita.
Ximena: Buenas tardes Willy, buenas tardes Rubén. 
Willy: ¿A dónde la llevo?
Ximena: A mi casa por favor –Willy le abre la puerta y Ximena sube—
-Escondidos-
Juan: Ella es patrón.
Leonardo: -Viendo a Ximena- Es más hermosa en persona que en fotografía.
Juan: Si, con todo respeto pero esta guapísima.
Leonardo: ¿Y que hace aquí?
Juan: No tengo idea la verdad.
Leonardo: Vamos a seguirlos –Arrancan la camioneta—
-En la camioneta de Ximena—
Rubén: -Se percata de que alguien los está siguiendo y le hace una señal a Willy—
Willy: -Cambia el rumbo—
Ximena: ¿Qué pasa? ¿A dónde vamos?
Willy: Perdón señorita pero por acá hay unas calles en muy malas condiciones.
Rubén: -Saca el arma y voltea a los retrovisores—
Ximena: Willy no es necesario que me digas señorita, con que me digas Ximena está bien   

Willy: Como guste señorita.