Franco: Buenos días. –Al ver las
flores— Al parecer Alex amaneció muy enamorado el día de hoy.
Ximena: Es lógico papi, otra como
yo no la encuentra. –Le sonríe—
Franco: De eso no tengo duda
princesa. –Aparece Lupita—
Ximena: ¿Lupita? Yo creí que
todavía estabas dormida.
Lupita: Como crees mi niña, lo que
pasa es que como los vi muy tristes anoche me tome la libertad de prepararles la terraza para que
desayunen allí.
Pablo: Hay Lupita realmente eres
increíble. –La abraza—
Franco: Mil gracias, Ximena
deberías de llamarle a Alex e invitar a su familia.
Ximena: ¿Y si mejor los invitamos
en la comida?
Franco: Como tu gustes princesa.
Lupita: Siendo así voy a hacer
algo delicioso para la comida.
Ximena: Lupita, ¿Te puedo pedir un
favor?
Lupita: Claro que si mi niña, lo
que tú quieras.
Ximena: Quiero que dejes que las
demás muchachas se encarguen de preparar la comida y todo eso, tu solo
supervisa.
Lupita: ¿Pero por qué mi niña? ¿Ya
no te gusta mi comida?
Ximena: No claro que no, tu comida
es la mejor del mundo, -Le sonríe—pero quiero que ahorita vayamos a comprar
algo de ropa es que quiero que en la hora de la comida compartas la mesa con
nosotros.
Lupita: Muchas gracias mi niña,
pero no puedo hacer eso, yo soy un poco torpe y no quiero causar una mala
impresión o que se avergüencen de mí.
Andrea: No digas eso, tus eres
como una mama para nosotros y siempre te vamos a agradecer todo, jamás nos
avergonzaríamos de ti, es más Gaby y yo vamos a acompañarte a comprar algunas
cositas.
Lupita: Pero…-Franco interrumpe—
Franco: Ya escuchaste a mis hijos
Lupita y aquí no se aceptan los peros y mucho menos los No.
Pablo: No es por romper el momento,
pero ya hace mucha hambre.
Lucia: Hay amor tu siempre de
amargado. –Se ríen y aparece Patricio—
Patricio: Hola hola –Saludando—
Andrea: ¿Descansaste bien tío?
Patricio: De maravilla reina, asía
tanto que no dormía de esa manera.
Franco: Pasemos a la terraza. –Todos
salen excepto Ximena—
Ximena: -Llamándole a Alex—
¿Bueno? ¿Hablo con el hombre más guapo y maravilloso del mundo?
Alex: No sé si con el más guapo y maravilloso,
pero si con el mas enamorado.
Ximena: ¿A si? ¿Se puede saber quién
es la afortunada?
Alex: Claro que sí, es la mujer más
hermosa, tierna, tiene un corazón enorme y es un poco celosa ¿La conoces?
Ximena: ¿Qué te pasa? ¿Celosa yo? –Riéndose—
Gracias por las flores amor.
Alex: No tienes nada que
agradecer, ¿Te gustaron?
Ximena: Me encantaron.
Alex: ¿Mas que yo?
Ximena: Bueno –Haciendo una pausa
pequeña— No tanto, que algo me encante más que tu es imposible, bueno a excepción
de Renata.
Alex: Ah, con que esa chaparra me está
ganando a mi mujer.
Ximena: Eso jamás amor, son amores
distintos pero igual de valiosos, por una parte estas tu que eres el hombre de
mi vida, y por el otro esta Renata que es todo para mí. Ustedes dos llegaron a
mi vida para curar todo el dolor que había en mi corazón.
Alex: Pues nos pasó lo mismo amor,
tú también llegaste a mi vida para enseñarme a aprender lo que es el verdadero
amor.
Ximena: Te amo, pero te llamo para
invitarte a ti y a tu familia a comer aquí en mi casa. ¿Te parece?
Alex: Me encanta la idea amor, nos
vemos más tarde entonces. Te amo.
Ximena: Te amo más amor, gracias
por estar en mi vida. Te mando muchos besos. –Corta la llamada—
-En el restaurant del hotel- (Ya
estaban sentados Vero, Liliana y Roberto)
Alex: Buenos días familia. –Sentandose-
Liliana: ¿Y esa carita hijo?
Alex: ¿Qué tiene mi cara? –Usa una
cuchara como espejo— Tienes razón tía esta carita es perfecta –Bromeando—
Vero: Eres un payaso de primera
Alejandro. –Riéndose—
Alex: Okey okey, que bien me conoces
tía, pero no te preocupes esta carita es de amor. Lo que pasa es que acabo de
hablar con Ximena y me pidió que los invitara esta tarde a comer a su casa.
Vero: ¿Y qué le dijiste?
Alex: Pues que sí.
Liliana: Hijo vas a tener que disculparnos
pero hoy no podemos.
Alex: ¿Qué? ¿Por qué?
Roberto: Quedamos de comer con
unos amigos.
Alex: Pues ni modo. –Poniendo cara
triste—
Liliana: Es bromo hijo, claro que
vamos a estar ahí. –Se ríen—
Alex: Se pasan, casi me muero.
Roberto: Hay que darnos prisa para
alistarnos e ir a comprar una botella de vino, no me gusta llegar sin nada.
Alex: Pero vas a llegar con estas
guapuras tío, no vas a llegar solo, bueno al menos que quieras entra tu
primero.
Roberto: Como que amaneciste muy
graciosito hoy no. –Se ríe—
Vero: No te preocupes papa,
ahorita que vea a su suegro se le quita. –Todos se ríen—
-En la casa Duprí-
(Ya habían terminado de desayunar)
Franco: Lucia ¿puedes acompañar tu
a Andrea y a Lupita al centro comercial? Necesito hablar con Ximena y con Gaby.
Lucia: Claro que sí.
Pablo: Yo también las acompaño. ¿Quieres
venir padrino?–Se van—
Patricio: No me caería mal, vamos.
–Se van—
Gaby: ¿De qué quieres hablar con
nosotros padrino?
Franco: Vamos al despacho. –Ya en
el despacho— Bien hijas, primero que nada quiero felicitarlas por haber
terminado su carrera me consta que dieron lo mejor de ustedes y en segunda es
que ya deberían de estar trabajado no creen.
Ximena: Así es papi, pero aun no
nos entregan los documentos y así es muy complicado conseguir un buen trabajo.
Gaby: Xime tiene razón yo ya he
llevado a diferentes empresas mi currículo pero sin los documentos si se
complica.
Franco: ¿Están locas o qué? Qué es
eso de andar llevando currículos sabiendo que en mi empresa ya tienen su lugar.
Gaby: Mil gracias padrino pero si
ya es mucha lo molestia de estar viviendo en tu casa como para también querer
trabajar en tu empresa.
Ximena: Y yo quería empezar por mí
misma.
Franco: Pues están muy equivocadas
señoritas yo lo que quiero es que en mi empresa trabajen personas de confianza
y que mejor que mis hijas para que esten ahí, así que a partir del próximo lunes
las quiero ver instaladas en la empresa. ¿Entendido? –Gaby y Ximena afirman—




