Ximena: Te juro que no entiendo la
actitud de Pablo.
Alex: Amor tienes que entenderlo
eres su hermana y siempre ha querido lo mejor para ti.
Ximena: Justamente por eso debería
de apoyarme y él sabe perfectamente que tú y este bebe son mi felicidad. –Llorando—
Alex: Ya no llores amor –Le seca
las lágrimas— No le hace bien al bebe.
Ximena: Tienes razón, y sabes que
mientras tú y yo amemos a nuestro hijo que no nos importe lo demás.
Alex: Así debe de ser, aunque no
dudes del amor de Pablo hacía ustedes. –Le da un besito—
Ximena: Y ¿Qué hacemos ahora? En
el depa no hay nada.
Alex: Vamos al súper y compramos
algo ¿Te parece?
Ximena: Solo si tu cocinas. –Cara tierna—
Alex: Convénceme.
Ximena: -Se acerca lentamente y
comienza a besarlo— Eres lo segundo mejor que me ha pasado en la vida.
Alex: ¿Lo segundo? –Pensativo— ¿Se
puede saber que es lo primero?
Ximena: Lo primero es y será siempre
mi bebe, porque yo no sé si tu ahorita en el súper te topas a una tipa así súper
guapa y nos abandonas.
Alex: -Se ríe— En primera no
existe una mujer más hermosa, guapa, sexi, atractiva y encantadora que tú,
-Pausa— Bueno a excepción de que nuestro bebe sea una niña y en segunda yo jamás
los abandonaría, tú y esta cosita que está aquí adentro –Le toca el vientre— se
han convertido simplemente en el aire que respiro sin el cual no podría vivir.
Ximena: Pues más te vale mi amor, porque
primero te mato antes de permitir que me cambies por otra.
-En la casa—
Lucia: Fuiste muy grosero Pablo,
que hubieras sentido tu si Ximena hubiera reaccionado así cuando supo que tu ibas
a ser papa, y ¿sabes que es lo peor?
Pablo: ¿Qué cosa?
Lucia: Que a una como mama ya no
nos importa que nos quieran a nosotras, mientras quieran a nuestros hijos nos
damos por bien servidas y más cuando sabes que Ximena ya había perdido uno y anhelaba
a este bebe con todo su corazón.
Pablo: Tienes razón y te juro que
no sé qué es lo que me paso. –Abraza a Lucia—
Lucia: Pues ya no sigas perdiendo
tu tiempo y habla con ella. –Le pasa el celular—
Pablo: No sé qué haría sin ti. –Le
da un beso—
Lucia: Yo tampoco que se harías
sin mí –Bromeando— Pero llámala ya.
Pablo: Ok –Le marca—
-En el súper—
Ximena: -A Alex— Es Pablo.
Alex: Pues contéstale.
Ximena: No quiero hablar con él
por ahora. –Apaga el celular—
Pablo: -A Lucia— Me colgó y por lo
visto no quiere saber nada de mí.
Lucia: Y por qué no vas a verla.
Pablo: Porque no sé dónde vive,
pero mañana empieza a trabajar en la empresa entonces ahí tenemos que vernos.
Lucia: Como tú quieras amor –Le da
un beso— Voy por Renata. –Sale de la recamara—
Pablo: Eres un imbécil Pablo. –Escribe
un mensaje—
Alex: ¿Qué quieres que llevemos
amor?
Ximena: Y si compramos algo
ligerito y en la noche me llevas a cenar.
Alex: Me parece muy buena idea. –La
abraza—
-Hacen varias compras y al salir
del lugar se encuentran con un niño
llorando—
Ximena: Hola –Se acerca al niño— ¿Por
qué estas llorando?
Niño: Hola –Tímido—
Ximena: -Se pone a la altura del
pequeño— Yo me llamo Ximena ¿Tu cómo te llamas?
Niño: No sé, pero pues todos me
dicen Fanito.
Ximena: ¿Fanito? Y ¿Por qué te
dicen así? ¿Cuántos años tienes?
Niño: Porque yo no tengo mama ni a
nadie –Baja la cabecita— Tengo 6 años. –Alex solo observaba—
Ximena: Pero no me has dicho por
que estas llorando. –Le seca las lágrimas—
Niño: Es que tengo mucha hambre y
frio. –Ximena lo abraza—
Ximena: Tienes fiebre bonito ¿Y en
dónde vives?
Niño: En un parque que este por allá
–Apunta con su dedito—
Ximena: Me permites poquito. –Se pone
de pie y se acerca a Alex— Y si lo llevamos al depa para bañarlo y que coma
algo.
Alex: No creo que sea buena idea amor
podríamos meternos en problemas, si quieres podemos llevarlo a un albergue o
algo así.
Ximena: Pero ¿Por qué problemas?
Alex: No sabemos nada de ese niño.
Ximena: Sabemos que no tiene
familia y que necesita comer, no te parece suficiente. Imagínate si ese niño
fuera nuestro hijo ¿Te gustaría que nadie lo ayudara?
Alex: Esta bien Ximena, pero después
vamos a llevarlo a un lugar para él.
Ximena: -Sonríe y se acerca al
niño— ¿Te gustaría que te lleváramos a que comas algo y estés calientito?
Niño: ¿Enserio? –Se le iluminan
los ojos— Muchas gracias –Abraza a Ximena— Entonces ¿tú vas a ser como mi mama
hoy?
Ximena: Pues si tú quieres sí.
Niño: Si yo si quiero. –Le da un
besito en la mejilla—

Wow tan lenda ella :*
ResponderEliminarMmmmm que eso huele mal, acaso será alguna jugareta del aparecido??
ResponderEliminar