-En la casa de Patricio-
Franco: Es que te juro que esto me
rebaza yo no soportaría perder a mi hija. –Lloraba—
Patricio: Habla con ella, Ximena
es una mujer inteligente y sabrá como tomar esto, además ella tiene derecho de
saberlo.
Franco: Ni siquiera estoy seguro
de que eso sea verdad.
Patricio: Y por qué no lo
confirmas, tienes herramientas para hacerlo.
Franco: Es que entiende, yo no
puedo ni quiero hacerlo, solo le pido a Dios que no sea quien estoy pensando.
Patricio: Haber, y si es el,
Leonardo viene dispuesto a todo, entiende habla con Ximena, explícale como
pasaron las cosas ella te va a entender.
Franco: Pero yo también estoy
dispuesto a todo, por mis hijos seria capas hasta de matarlo con mis propias manos.
Patricio: Pero las cosas no se resuelven
así.
Franco: Pero el sí lo hizo, y sabes que –Hace una
pausa leve— Se metió con la familia equivocada, voy a defender a mi familia así
sea lo último que haga.
Patricio: No me gusta que hables así,
tenemos que pensar pero con la cabeza fría es mejor que descanses. –Le da una
palmada en la espala—
Franco: No puedo, ¿Sabes que quisiera
en este momento?
Patricio: ¿Qué?
Franco: Agarrar a mis hijos e irme
de aquí a un lugar en donde nadie nos conozca y jamás puedan encontrarnos.
Patricio: Vera que vamos a
encontrar una solución muy pronto, lo único que te pido es que no pierdas la
cabeza.
-En algún lugar del D.F-
Leonardo: Son unos estúpidos, y
espero que ese idiota no diga nada.
Juan: No se preocupe jefe, ese no dirá
nada.
Leonardo: ¿Cómo puedes estar tan
seguro?
Juan: Es primerizo, le dije que si
lo llegaran a atrapar más le valía no decir nada o si no su familia era la que iba
a pagar.
Leonardo: Bien hecho, ¿Qué más
averiguaron?
Juan: La casa es grandísima y
tienen muchísima seguridad trabajando.
Leonardo: ¿Crees que sea difícil?
Juan: Solo vamos a durar más
tiempo, pero de que lo conseguimos lo vamos a conseguir.
Leonardo: De ella que supiste, ¿Está
casada? ¿Tiene hijos?
Juan: Se llama Ximena, acaba de
terminar la universidad, y al parecer está comprometida. Y con todo respeto es
una mujer guapísima.
Leonardo: No la pierdan de vista,
y quiero que me tengas informado sobre cualquier cosa aunque te parezca
insignificante.
Juan: Así será patrón, hasta
mañana. –Se retira—
-En la casa de la familia Duprí-
Andrea: Muchas gracias Gustavo, hasta mañana.
Gustavo: Gracias a usted señorita
y cualquier cosa que necesiten aquí voy a estar en la puerta. –Andrea entra a
la casa y ve a Gaby y a Pablo en el sofá—
Andrea: Hola.
Gaby: Hola ¿Cómo les fue? ¿Y mi
padrino?
Andrea: -Les cuenta— Todo esto me parece
tan extraño.
Pablo: A mí también, pero vamos a
averiguar todo, solo hay que tener paciencia.
Andrea: Y ¿Cómo siguió Alex?
Pablo: Esta bien, aunque Lucia tuvo
que darle unas puntadas.
Andrea: Quiero verlo.
Gaby: Ya están dormidos, cayeron
muertos.
Andrea: Yo estoy igual, Gaby ¿Duermes
conmigo? Tengo miedo.
Gaby: Si, me pasa lo mismo. –Pablo
las abraza—
Pablo: Mientras estemos juntos
nada nos va a pasar así que descansen que yo voy a estar aquí. –Les da un beso—
Andrea: Gracias hermano, por
ultimo mañana tienen que ir a declarar a las 8 de la mañana. Le avisas a Alex
por fa.
Pablo: Yo le aviso no te preocupes.
Y así paso la noche, todos con el
miedo de perder a uno de los suyos pero seguros de que harían lo que fuera para
que eso no pasara.
-Recamara de Ximena— (Ya estaba
despierta)
Alex: -Despertándose y volteando a
ver a Ximena— Buenos días mi amor –Le da un beso—
Ximena: Buenos días. –Le sonríe—
Alex: ¿Ya tienes mucho despierta?
Ximena: Un poquito, pero como te
vez tan guapo dormido no quise despertarte. ¿Cómo te sientes?
Alex: Ya me siento perfecto,
¿Pudiste descansar?
Ximena: Si, y ¿Sabes por qué?
Alex: Ammm, ¿Por qué?
Ximena: Porque cuando estoy
contigo se me quita el miedo porque sé que tú me cuidas y nunca vas a dejar que
algo me pase.
Alex: Exactamente mi amor,
mientras este contigo nada te va a pasar. –La besa pero alguien toca la puerta—
Ximena: Adelante.
Pablo: Buenos días, ¿Cómo amanecieron?
Alex: Bien gracias a Dios.
Pablo: Necesitamos ir a declarar,
¿Crees que puedas?
Alex: Si, solo voy al hotel a
darme un baño y cambiarme de ropa.
Pablo: Yo tengo ropa nueva, no sé
si quieras ponerte esa.
Alex: ¿Me quedara?
Ximena: No creo mi amor por que tú
estás más fuerte –Le toca los brazos— y guapo que Pablo. –Se ríe—
Pablo: ¿Ya me puedo reír? –Se ríe sarcásticamente
y le avienta una blusa— Hay te traigo la ropa Señor musculoso. –Se sale y
regresa con la ropa—
Alex: ¿Dónde puedo bañarme?
Ximena: Bueno mira, haya afuera
hay una manguera y un bote si gustas llenarlo ahí te puedes bañar. –Se ríe—
Alex: Por lo visto amaneciste muy
graciosita y sarcástica hoy.
Ximena: Discúlpeme señor
Alejandro, mire ahí hay una puerta que es mi baño, ahí se puede bañar. –Hace la
voz muy formal—
Alex: Eres una payasa –La besa y
se va a bañar—
Ximena: Pero una payasa que te ama
–Le grita y se escucha su celular—

Quién será ese tipo y que querrá com Ximena??. Síguele por fa'
ResponderEliminarPor que Ximena... si ahi rstan las primitas fastidiosas... buena historia...
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