—En el antro—
Alex: Esta llenísimo.
Andrea: No se preocupen, vengan conmigo.
Guardia: ¿Tienen reservación?
Andrea: Si, Miguel hablo contigo.
Guardia: Disculpen, Tú debes de ser Andrea Duprí.
Andrea: La misa.
Guardia: Pasen por favor. –Todos entran—
Alex: Mi amor, deje mi celular en el carro, voy por él.
Ximena: Te acompaño. Andrea, hay venimos.
Miguel: Amor, -Beso- Te vez guapísima. Gracias por
acompañarme, Esteban como haz cambiado. –Le guiña el ojo—
Andrea: Miguel, no hagas eso, tu búscate el tuyo jajaja.
Mira te presento a Vero –La saluda—
Miguel: Gabrielita tanto sin verte –La abraza— Y tu Pablo,
¿Sigues solterito? –Acercándose a el—
Pablo: No empieces Miguel. –Golpeándolo suavemente en la
espalada— Nos vemos ahorita, vamos a sentarnos.
Miguel: ¿Y mi Ximenita? –La ve entrar— Mi amor –La abraza
fuertemente— Estas guapísima. –Le da un beso en ambas mejillas—
Ximena: Hola! Tenía tantas ganas de verte –Lo vuelve a
abrazar— Mira él es –Se voltea— ¿Y Alex?
Miguel: ¿Si era el guapo que entro contigo? Se salió.
Ximena: Hay regreso. –Desconcertada—
Miguel: Claro mi amor, adelante. –Ximena sale y ve que Alex
hecha andar el carro—
Ximena: Abriendo la puerta del conductor. ¿A dónde vas? –Extrañada—
Alex: A mi hotel. Hazte a un lado por favor –Enojado—
Ximena: ¿Qué te pasa? ¿Mínimo dime por qué demonios estas así?
Alex: Y todavía me preguntas ¿Por qué?
Ximena: Mira Alejandro no sé qué demonios te pasa, pero
tampoco voy a dejar que me arruines la noche, si tú quieres largarte adelante. Puedes
irte. –Se da la vuelta y empieza a caminar—
Alex: -Se baja del carro— Pues mejor para ti, así vas a
poder seguir abrazándote de ese tipo.
Ximena: -Regresando, y cayendo en la cuenta— Mira en primera
si el problema es Miguel debes saber que él es Gay. Y en segunda si te vas a
poner así siempre que salude a un amigo esto no va a funcionar.
Alex: -Sabia que la había regado— Perdón mi amor, no quise –Ximena
lo interrumpe—
Ximena: Pero lo hiciste Alejandro.
Alex: Ok! Acepto que fui un idiota, pero no soporto que otro
hombre que no sea ni tu hermano ni tu papa, ni yo te abraza de esa manera. –Se acerca
a ella— ¿Me perdonas?
Ximena: ¿Me prometes que no vuelve a pasar?
Alex: ¿Confías en mí?
Ximena: Yo si confió en ti, eres tú el que debería de
confiar en mí. Vamos adentro –Se da la vuelta—
Alex: -Alex la jala hacia él y la besa—
Ximena: No me beses de esa manera, porque si no voy a
pedirte que me lleves a otro lugar. –Separándose—
Alex: No suena tan mal. –La vuelve a besar pero aparece
Pablo—
Pablo: ¿Interrumpo algo?
Ximena: --Separándose— ¿Y todavía preguntas?
Pablo: Pues perdón, pero me preocupe por ustedes y vine a
buscarlos, pero veo que están muy bien así que los espero adentro.
Alex: Hay entramos. –Pablo se va— Creo que también nosotros deberíamos
de entrar.
Ximena: Si, vamos (Beso) –Se agarran de la mano y entran al
lugar— Miguel, él es mi novio.
Miguel: Mucho gusto guapo. –También le guiña el ojo—
Alex: Igualmente. –Pegando a Ximena hacia el—
Ximena: Bueno amigo, vamos a sentarnos nos vemos al rato. –Caminando
hacia la mesa—
Miguel: Los acompaño, --Llegan a la mesa y se sientan— Bueno
preciosos y preciosas, tomen todo lo que quieran la cuenta va a nombre de la
casa.
Pablo: Gracias Miguel, pero no sabes en lo que te metes.
Miguel: Claro que sé que son unos borrachos, por eso me
gusta salir con ustedes. Ya saben, a mis meseros ya les di la orden de
atenderlos como a unos reyes. Chao papacitos –Les da un beso en el cachete a
Pablo y otro a Esteban—
Ximena: Ni se te ocurra Migue. –Pone a Alex atrás de ella—
Miguel: Hay, como eres mala. Nos vemos –Se va—
Mesero: Buenas noches, Miguel me mando a que les trajera
esto de entrada. –Les entrega una botella de champagne.
Pablo: Muchas gracias.
Ximena: Eso a mí y a Gaby no nos sirve, le encargo que me traiga
una botella de tequila, limones, sal y caballitos.
Mesero: Claro que si en un momento regreso.
Gaby: Eso amiga. –La chocan—
Pablo: No empiecen. –Las ve feo—
Ximena: Haber Pablito, no empieces tú. Yo ya soy mayor de
edad.
Pablo: Cuando te conviene.
Andrea: Ya los dos parecen tontos.
–Los dos juntos: Tú cállate
jajaja—
Mesero: Aquí tiene. Si necesitan algo mas no duden en
pedirlo. –Se Va—
Pablo: Se sirve una copa para él y otra para Verónica. –Toma—
Vero: Gracias. –Le sonríe—
Ximena: Venga amiga. –Le
pasa un caballito— una, dos, tres.
Gaby: Dios, esto esta riquísimo. Sírveme otro. –Pablo se lo
sirve—
Ximena: ¿Quieres uno mi amor? (Beso)
Alex: No gracias, con el champagne tengo. –La abraza—
Ximena: Mira mi amor, ándale uno. Mira tomas el limón le
pones sal lo muerdes y te hechas el caballito. Es fácil. Mira yo te enseño. –Se
unta limón y sal en los labios, lo besa y le echa el caballito— ¿Te gusto?
Alex: No lo disfrute muy bien, ¿podrías repetirlo?
Ximena: Es un placer. –Vuelve a repetir—
Pablo: Esto es lo máximo. –Ya estaba un poco tomado— Al
mesero: Le encargo una botella de Whisky.
Gaby: --Llorando— Malditos hombre infieles.
Ximena: No llores amiga, que me vas a hacer llorar –Se pone
a llorar— ¿Pero sabes que es bueno para las tristezas?
Gaby: ¿El alcohol?
Ximena: Exactamente, mesero me trae otra botellita de
tequila.
Andrea: Vamos a bailar mi amor, porque unas copas más y no
voy a saber ni como me llamo.
Esteban: Si vamos. –Ya todos estaban bien tomados, Vero era
la más normal—
Pablo: Gaby, Vero ¿Quieren bailar?
Gaby: Si vamos –Se levanta y se marea— Hay, espérame poquito
–Toma un caballito y se lo toma—
En la pista:
Joven: Si quieres préstame a esta. –Se le acerca a Gaby—
Pablo: Y tu préstame a tu abuela pendejo. –Jala a Gaby atrás
de el—
Joven: Que te cuesta si traes a dos.
Pablo: Que le bajes pendejo.
Miguel: ¿Todo bien Pablo?
Pablo: No, este imbécil está faltándole al respeto a Gaby.
Miguel: -Le hace señas a uno de los guardias— Saquen a este
joven por favor. –Se lo llevan— Ahora sí, si vuelven a molestarlos nada más me
dicen.
Pablo: Gracias Wey.
En la mesa
Ximena: Me siento mal, todo me está dando vueltas. ¿Me
acompañas al baño? –Lo besa—
Alex: Si vamos –Se levantan y van al baño—
Ximena: Hay regreso. Te amo
Mujer: -Se acerca a Alex— ¿Te han dicho que eres muy guapo?
Ximena: Si zorra, todos los días se lo digo. –Toma a Alex de
la mano— Vámonos amor, que aquí huele a perfume barato.
Alex: ¿Bailamos?
Ximena: Lo que tú quieras. –Poniendo sus brazos por encima
de los hombros y besándolo apasionadamente— Te amo Alex.
Alex: Y yo te amo a ti. –No paraban de besarse—

Wow wow wow me encanta los borrachitos
ResponderEliminarestan geniales y los hermanos duprí hasta borrachitos defienden lo suyo
ResponderEliminarMareaditos todos! jajajajaja Tequila riiiiico
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