martes, 14 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 26






Ximena: -Sonriéndole— Hay Alex párate, no es necesario que hagas eso.
Alex: Claro que lo es. Y ya deja de verme así.
Ximena: -Lo toma de las manos y hace que se levante— En verdad no es necesario.
Alex: Y ¿Quieres o no quieres?
Ximena: No sé si esto te sirva de respuesta. –Se acerca a él y puso ambos brazos alrededor de su cuello, y lentamente se acercó a él, al principio fue tierno pero de inmediato se convirtió en un apasionado beso, el cual no perdió la magia— ¿Y crees que ya conteste a tu pregunta?
Alex: Perdón, pero creo que tengo que confirmar tu respuesta. –Vuelve a unir sus labios con los de ella— Eres magnifica.
Ximena: Y eso que solo conoces eso de mí. –Haciendo que Alex se pusiera rojo— Pero vámonos, aún faltan muchas cosas por conocer –Beso—
Alex: Pues vámonos –Abriéndole la puerta del carro— ¿Se puede saber a dónde vamos?
Ximena: Pues el plan era comer, pero pues no se pudo, así que dime si tienes hambre y te llevo a otro lugar.
Alex: La verdad es que no, ese tipo hiso que se me quitara el hambre. –Llevaban sus manos entrelazadas—
Ximena: Pero no todo estuvo tan mal. Y como yo tampoco tengo hambre, te voy a llevar al centro histórico.
Todo el camino al centro histórico no pararon de besarse en cada semáforo en rojo que les tocaba.

Llegando al hotel

Andrea: Por Dios compre como si no tuviera nada de ropa, pero es que estaba increíble.
Vero: Igual yo. Pero es que no es por nada pero todo se nos veía increíble. Ya quiero que sea noche.
Andrea: Yo también, pero para eso aún faltan muchas horas. Y es más voy a llamar al antro para reservar por que como hoy lo abren se va a llenar muchísimo. Aunque el dueño es amigo mío y de mis hermanos no creo que haya problema –Llamando—
Miguel: ¿Bueno?
Andrea: Hola Miguel, ¿Cómo estás? Habla Andrea Duprí.
Miguel: Mi reina –Miguel es gay— ¿cómo estás tú? Yo estoy de maravilla. Me crees si te digo que pensaba llamarte. Le llame a Pablo y no me contesto, pero no había conseguido tu numero por eso no lo había hecho. Mira hoy inauguro mi antro así que quiero que me acompañen.
Andrea: Justo para eso te llamo, no tengo el número del antro para reservar.
Miguel: No se preocupen por eso mi reina ahorita mándame un mensaje de cuantos van a venir para darles la mejor mesa.
Andrea: Muchísimas gracias Migue, eres el mejor. Cuídate baby nos vemos en las noche.
Miguel: No hay de que mi amor, los espero. Te mando besos –Corta—  
Vero: ¿Listo?
Andrea: Listo, te perece si nos vamos a mi casa y haya nos alistamos, Ximena va a tener que cambiarse, y sirve que conoces mi casa.
Vero: Me parece perfecto, déjame solo recojo las cosas que me voy a poner.

Ximena: ¿Y qué te pareció? (Beso)
Alex: Pues todo esta increíble, es totalmente diferente al lugar en donde vivía. Pero más que nada disfrute de tu compañía. (Beso) Te ves cansada.
Ximena: Me duele un poquito la cabeza, debe de ser por el collarín y por el sol.
Alex: Entonces mejor vámonos, no quiero que te pongas mal.
Ximena: Pero yo quería que conocieras más lugares. –Poniendo cara triste—
Alex: Pero para eso tenemos una vida, y ahora lo más importante es que tú estés mejor –Besándola—
Ximena: Bueno, pero mínimo vamos a tomar un café, aquí hay un lugar muy rico que sé (Beso) que (Beso) te va encantar.
Alex: No creo que me guste más que tú, pero vamos. –Caminando de la mano—
Llegando al café.
Mesero: ¿Qué les sirvo?
Ximena: Dos capuchinos por favor.
Alex: Eres tan hermosa. –Acariciándole la cara—
Ximena: Y tú eres tan guapo, te voy a extrañar mucho ahora que me vaya, Oye ¿Y si vienes conmigo?
Alex: Me encantaría mi amor, pero tengo que arreglar los asuntos de la empresa.
Ximena: Que lindo suena cuando me dices mi amor, -Sonriendo— Pero es una semana, que se me va a ser eterna sin ti. –Poniendo cara triste—
Alex: Pero piensa que una semana no es nada comparado con la eternidad que tú y yo vamos a compartir.
Ximena: Pero mañana me puedes acompañar a comprar las cosas que necesito. Y sirve que te llevo a un lugar muy especial para mí. (Besándolo).
Alex: Claro que te acompaño. Me mandó un mensaje Vero, dice que nos alistemos porque en la noche abren un antro y quieren que vayamos todos. Ah y que está en tu casa.
Ximena: Que raro que Andy no me dijera nada a mí –Revisando su celular— Hay es que no tengo pila.
Mesero: Aquí tienen –Les entrega el café y se va—
Ximena: Alex, yo siempre eh sido muy sincera con mi familia, así que quiero presentarte con mi papa.
Alex: Pues para mí sería un honor, te parece si vamos de una vez.
Ximena: Perfecto, Alex, mi papa es una persona muy noble, pero tratándose de sus hijos es totalmente distinto.
Alex: Me da gusto el saber que tu papa te cuide tanto, y para mí eso no es un problema, mis sentimientos hacia ti son verdaderos y así como el quiero lo mejor para ti. ¿Nos vamos?
Ximena: Si, vámonos.

En la casa

Pablo: Andrea –Gritando- ¿No has visto mi camisa negra?
Andrea: Si, está colgada en tu closet.
Pablo: -Entrando al cuarto de Andrea— No la encuentro. –Al ver a Vero— Huy, perdón por los gritos no sabía que había visita.   
Vero: No te preocupes –Sonriéndole—
Andrea: Haber ven, te ayudo –Sacando a su hermano del cuarto— Mira aquí esta.
Pablo: Perdón, no la había visto. ¿Ya le llamaste a Esteban?
Andrea: Si y me dijo que haya nos alcanzaba. Me voy tengo que terminar de alistarme.
Pablo: ¿Para qué? así te vez bella.
Andrea: Eso ya lo sé hermanito. –Le da un beso y se sale—
Pablo: Ponte un pantalón, no quiero que vayas a llevar una de tus falditas.  –Gritando—
Andrea: Ya cállate y deja de molestar –Gritando más fuerte—
Vero: Se ve que se quieren mucho.
Andrea: La verdad es que si, mis hermanos son todo para mí.
Llegando a la casa
Ximena: ¿Estás listo?
Alex: Si, ya estoy listo.
Ximena: Entonces ven conmigo. –Tocando la puerta del despacho— Se puede papi.
Franco: Claro que si mi amor, entra. –Al ver a Alex— Buenas tardes.
Alex: Buenas tardes señor, soy Alejandro Lombardo –Saludándolo de mano—
Franco: Franco Duprí… ¿Todo bien hija?, te veo nerviosa.
Ximena: Bueno pa, pues es que quiero que sepas que Alex y yo somos novios.
Franco: -Sorprendido— Hija, pues no que pensar.
Alex: Mire señor, el hecho de que yo estoy aquí, es porque no quiero que hayan secretos, Ximena me puedes dejar a solas con tu papa por favor.
Ximena: No, yo mejor me quedo.
Franco: Hija, retírate por favor. No te preocupes.

Ximena: Esta bien –Se sale— 

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