Al día siguiente como de costumbre Franco entraba a las
habitaciones de sus hijos a despedirse de ellos antes de irse a trabajar, y al
entrar una imagen conmovedora lo hiso sonreír. Ver a sus tres hijos dormidos
abrazados como cuando eran unos niños.
Franco: Gracias Paloma por haberme dado este maravilloso
regalo y gracias Dios por permitirme seguir compartiendo tan bellos momentos
con ellos. –Se acerca a ellos y les da un beso en la frente dejándoles una
nota— Mis amores no quise despertarlos, se veían tan hermosos juntos, los amo
hijos, y no olviden de ir a la empresa a las tres. Los espero. Cuídense. –Se
va—
En el GYM del hotel
Vero: ¿Y cuándo vas a abrir la empresa de nuevo?
Alex: No lo sé Linderos me dejo unos documentos para que los
revisara pero con todo lo que ha pasado no he tenido tiempo. Tomando en cuenta
que tampoco soy un experto en el tema.
–Haciendo pesas—
Vero: De veras que si estás enamorado, tengo hambre y si no
comemos ahora nos vamos a poner feos –Le da un golpe en el abdomen—
Alex: Hay Vero, me sofocaste, y ¿sabes qué?
Vero: No, ¿Qué?
Alex: Que ya me cansaste así que –Se para y la carga en el
hombro—
Vero: No Alex, ¿Qué vas hacer? –Gritando— Bájame
Alex: -Se dirige a la alberca— Ahora si Verito –La avienta—
Vero: Esta helada, eres un tonto. Te pasaste Alejandro.
Alex: jajaja No seas llorona tú comenzaste, ven te ayudo a
salir –Le da la mano y Vero lo jala asiendo que también él se cayera— Esa es
una mala jugada.
Vero: Ahora si estamos a mano, pero hay que salirnos, ¿ya le
mandaste un mensaje o algo a tu Xime?
Alex: No, -Saliéndose de la alberca— No quiero que piense
que soy un cansón.
Vero: Alex a las mujeres nos gusta que nos manden mensajes
bonitos y que estén al pendiente de nosotras.
Alex: Huy si dice la experta jajá.. Pero ¿estas segura?
Vero: ¿Confías en mí? –Sonriéndole—
Alex: Más te vale. –Tomando su celular—
Vero: Bueno, te dejo voy a cambiarme, te veo en el
restaurant.
Alex: Ok! Pero ¿Qué le pongo?
Vero: Lo que diga tu corazón –Se va—
Alex: Si le digo lo que dice mi corazón la puedo espantar–Escribiendo—
Para: Ximena –11:03 Am—
Hola bonita, ¿Cómo amaneciste?, solo para recordarte que te
quiero muchísimo y eres la mejor mujer del mundo. Ya quiero verte, te mando
besos.
Sonó el celular de Ximena
Ximena: Callen esa cosa. –Tapándose los oídos—
Pablo: Esa cosa es tu celular, así que cállalo ya, tengo
sueño.
Ximena: ¿El mío? –Emocionada toma su celular y al ver que el
mensaje era de Alex y sonríe al leerlo—
Para: Alex –11:06 Am—
Hola guapoJ,
Acabo de despertar así que imagínate lo bien que amanecí y encima con tu
mensaje pues estoy feliz. Te quiero mucho más <3 Yo también quiero verte.
Nos vemos ahorita besos.
Pablo: ¿Quién era? –Adormilado—
Ximena: ¿No que estabas muy dormido? Jajaja, era Alex.
–Suspira—
Pablo: Huy si era Alex –Imitándola— ¿Qué hora es?
–Bostezando—
Andrea: Se pueden callar, quiero dormir.
Pablo: ¿Pero quien la trae en la calle a las 2 de la mañana?
Así que no se queje. –Subiéndose en ella—
Andrea: No manches quítate, estas bien pesado. –Intentando
levantarse— Ximena ayúdame.
Ximena: Lo haría pero tengo collarín jajá, ya es tarde ya
van a ser las 12 así que hay que alistarnos y desayunar algo porque dijo mi
papa que llegáramos temprano.
Andrea: Bueno, voy a bañarme. ¿Le digo a Lupita que nos vaya
preparando algo?
Pablo: No ustedes dos mejor alístense que duran años, mejor
le digo. –Salen del cuarto de Ximena—
Ximena: Hay ¿Qué me pongo?
40 minutos después.
Pablo: -Tocando la puerta— ¿Ya estas lista?
Ximena: Si, ya bajo. –Vestía un short verde menta, unas
botas cafés arriba del tobillo, una blusa en corte V café y sus accesorios
combinaban con su short- -Bajando al comedor—
Andrea: Te ves increíble hermana, y ese short se te ve
divino.
Pablo: Te ves preciosa, pero me gusta más cuando usas
pantalones y blusas aguadas.
Ximena: Gracias Andy tú también te ves súper hermosa.
–Ignorando a Pablo—
Lupe: Buenos días, aquí tiene sus desayunos –Se los entrega—
Y disculpen pero hoy se ven más guapos que nunca.
Ximena: Gracias Lupita, ¿Ya desayunaste?
Lupe: No aun no, pero ahorita lo hago.
Ximena: Pues ya es muy tarde, así que trae tu almuerzo y
siéntate con nosotros.
Lupe: No como crees. Qué pena.
Andrea: Hay Lupita nos has cuidado desde niños, ven y
almuerza con nosotros.
Pablo: Haber, Heber –Se para— Siéntate aquí –Hace que se
siente— Yo te sirvo. –Va a la cocina y regresa con el desayuno—
Lupe: Muchísimas gracias mis niños, los quiero tanto.
Ximena: Y nosotros a ti Lupita. –Todos se ponen a desayunar—
En el restaurant del hotel Alex y Vero ya habían terminado
de almorzar.
Vero: ¿Estas nervioso?
Alex: Claro que no –Moviendo las manos— ¿Crees que sea buena
idea comprarle unas flores?
Vero: Por supuesto, ¿vamos?
Alex: Si vamos –Levantándose—
En la empresa
Pablo: Hola Ruth, -Todos la saludan— ¿Esta mi papa?
Ruth: Hola, está en su oficina, me pido que los pasara en
cuanto llegaran.
Ximena: Gracias, y no te preocupes nosotros vamos. –Tocan la
puerta de la oficina—
Franco: Adelante.
Andrea: ¿Se puede pa?
Franco: Claro, ustedes no necesitan tocar. Pasen –Entran, lo
saludan y se sientan— ¿Leyeron mi nota?
Pablo: ¿Cuál nota?
Franco: La deje en la mesa del cuarto de Ximena en la
mañana.
Ximena: Ni idea pa, pero en fin a lo que vinimos.
Andrea: Exacto, y ¿A que venimos?
Franco: Bueno, como saben mi vida siempre ha sido el trabajo, y creo que no eh
aprovechado lo que realmente es importante para mí que son ustedes, así que
quiero que nos vayamos los cuatro de vacaciones ¿Qué piensan?
Andrea: Por mi encantada papa, y aparte tú te lo mereces.
Pablo: Por mí también está muy bien, me gusta la idea.
Franco: y tu Ximena ¿Qué opinas?
Ximena: Pues que es magnífico, creo que necesitamos unas
vacaciones en familia, y pues tú di
cuando y ahí estaremos –Sonriendo—
Franco: -Por el comunicador— Ruth te encargo por favor las
carpetas. –Ruth entra y le entrega una carpeta a cada uno— Elijan a donde
quieren ir.
Los tres: A Hawái.
Franco: Bueno, pues ahí iremos, les parece ¿Pasado mañana?
Ximena: ¿No es muy rápido?
Franco: Lo es princesa, pero recuerda que ya va a ser tu graduación
y tenemos que volver antes para preparar todo, solo sería una semana.
Ximena: Cierto, entonces por mi está bien. –En su mente:
Esta semana será ideal para pensar las cosas, aunque sé que extrañare mucho a
Alex—
Franco: Ah, y les tengo otra noticia que creo que no les va
a gustar tanto.
Andrea: ¿Cuál?
Franco: Cuando regresemos de Hawái, Ileana, Raquel y una
amiga de ellas van a venir a México.
Andrea: ¿Por qué? ¿Pero no se van a quedar en nuestra casa
verdad? –Enojada—
Franco: Hija, son tus primas ni modo de decirles que se
vayan a un hotel.
Ximena: Perdón por las palabras papa pero esas no son
nuestras primas esas son unas zorras.
Pablo: Tranquilas niñas, tampoco pueden ponerse en ese plan.
Ximena: ¿En ese plan Pablo? –Enojada— Tú sabes lo que paso
con el ex de Andrea por que terminaron o te lo recuerdo. Saben que yo tengo un
compromiso así que adiós.
Andrea: ¿Puedo irme contigo? Sirve que me quedo con Vero.
Ximena: Si vamos, Hasta luego. –Se van—
En el carro-
Andrea: Es que, que les pasa, después de lo que hicieron se
van a atrever a venir y quedarse en mi casa. –Estaba enojadísima y llorando—
Ximena: No llores hermana no vale la pena llorar por esas estúpidas
que no valen nada. Y lo único que están
demostrando es no tener dignidad.
Andrea: Y lo peor es que mi papa las va a recibir en la casa. –Llegan al hotel— No
te preocupes yo le digo a Alex que baje no trae caso que subas con tu piecito así.
Nos vemos ahorita cuídate mucho.
Ximena: Aquí espero –Se baja del carro— Pero no llores –La abraza—
Si necesitas algo o te sientes mal no dudes en llamarme, te amo hermana.
Andrea: Gracias, te amo más –Se va y en el Lobby estaban
Vero y Alex—
Alex: ¿Estas bien?
Andrea: Si no te preocupes, mi hermana esta abajo esperándote.
Alex: Gracias, Cuídense y este es tu hotel pide y haz lo que
quieras, pero NO pagues. –Se va—
Vero: ¿Qué tienes? –Preocupada—
Andrea: Vamos a tu suite, haya te cuento. –suben—
Mientras tanto en el estacionamiento Ximena estaba distraída
con el celular, cuando aparece Alex y le da un beso en la mejilla.
Ximena: Hay Alex, me asustaste. –Sonriendo—
Alex: ¿Tan mal me veo? Esto es para ti –Le entrega un súper
ramo de rosas rojas—
Ximena: Gracias y al contrario te ves guapísimo.
Alex: No tanto como tú. –Le sonríe— ¿Nos vamos? –Ambos se
quedan viendo a los ojos—

lo de las vacaciones esta super bien pero franco se paso como ofrecer la casa a sus sobrinas despues de que una le bajo el novio a uno de sus hijos y para colmo pablo lo apoya
ResponderEliminarBuuuu no se veran una semana y esas primas traeran problemas...
ResponderEliminar