domingo, 12 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 23




Andrea: ¿Y ustedes de donde son? –Haciendo plática—
Vero: De los Ángeles California.
Andrea: ¿Cómo? ¿Entonces solo están aquí por una temporada?   
Vero: No, venimos a vivir a México definitiva mente. Mira lo que pasa es que –Le cuenta el por qué están en México—
Andrea: Ósea, ¿Ustedes son los dueños del hotel?
Vero: Alex sí, yo solo lo seguí.
Andrea: Entonces no conocen a casi nadie por aquí.
Vero: En realidad no conocemos a nadie.
Andrea: Bueno pues ahora ya me conoces a mí –Le sonríe— y cuando quieras salir o algo llámame y nos ponemos de acuerdo –Le pasa su número y Vero hace lo mismo—

Alex: -La sienta en la cama- ¿Ahora si me puedes decir por qué no traes  puesto el collarín y tienes el tobillo hinchado?
Ximena: -Le sonríe- El collarín no lo traje porque ya me canso y ya me siento bien, y mi tobillo es porque, hay por qué tenía que hablar contigo y por la hora mi hermano no me iba a dejar salir así que tuvimos que salir por mi balcón y al bajar me resbale y al caer se me torció el pie.
Alex: Estas loquita Ximena, -le toca el tobillo- ¿Te duele?
Ximena: Auch, si y mucho. Pero no me aprietes tan fuerte por favor. –Tocan la puerta—
Alex: Debe de ser Sara. –Abre—
Sara: Aquí tienes –Le entrega los hielos— Compermiso. –Se va—
Alex: Haber te voy a poner esto para que se te desinflame. –Le pone el hielo—
Ximena: Hay, me duele y está súper frio. –Tenia cara de dolor—
Alex: Voy a la enfermería, por algo para ponerte. –Se levanta—
Ximena: -Lo detiene- No ya así está bien, ahorita se me pasa. Tengo que hablar contigo.
Alex: ¿Segura? –Ximena afirma— ¿Y de qué quieres hablar conmigo?
Ximena: Pues de lo que paso en la tarde, de verdad me siento mal por lo que hice.
Alex: ¿Pero qué hiciste? Yo no recuerdo nada –Haciendo cara de no recordar nada—
Ximena: Hay Alex, de verdad lo siento, tú te has portado increíble conmigo, y pues ahorita yo no tuve ni la mínima decencia de invitarte a pasar a mi casa y al contrario me baje del carro sin ni siquiera agradecerte.
Alex: Yo ya te he dicho que no tienes nada de que agradecerme, yo lo hago con todo mi corazón, así que ya todo está olvidado sí. – Le acaricia las mejillas—
Ximena: Eres la mejor persona del mundo –Lo abraza— Pero aprovechando de que no conoces México, ¿Qué te parece si mañana te invito a comer y a dar un recorrido por la ciudad?
Alex: ¿Vas a ser mi guía personal? –Le sonríe— Tu di la hora y ahí estaré.
Ximena: Exactamente y no es por nada pero soy la mejor guía de todas, y te ¿parece a las 4:00? Es que mi papa nos sito a mis hermanos y a mí en la empresa a las tres y conociéndolo va a durar años.
Alex: Pues no sé si a la mejor guía, pero sí sé que a la más guapa –Suspira— Y la hora me parece perfecta. ¿A dónde quieres que pase por ti?
Ximena: Gracias por lo de guapa, pero tú tampoco estas nada mal –Le sonríe— Y discúlpeme, pero yo vengo por usted, mañana yo mando.
Alex: Huy, disculpe general, ¿Y me va a golpear?
Ximena: Si te lo mereces por supuesto. Bueno, pero voy a llamar a mi hermana porque ya es súper noche y creo que por hoy no poder manejar, y a ella le da poquito miedo manejar de noche.
Alex: Deben estar abajo para que la llamas, ven vamos –La carga—

Andrea: Bueno, yo mañana te busco va.
Vero: Si está bien, enserio que padre que al fin tengo una amiga en México. Ahí vienen los dos tortolitos.
Andrea: ¿Verdad que se le nota hasta por los poros?
Ximena: ¿A quién se le nota que? –Vero y Andrea se ríen— Bueno Andy vámonos ya porque tú vas a tener que manejar.
Andrea: ¿Enserio?
Alex: No de ninguna manera voy a permitir que se vayan solas y mucho menos a esta hora, así que denme las llaves y yo manejo.
Ximena: No como crees, ¿Y tú como le vas a hacer?
Vero: Yo voy con él y así ya no se regresa solo.
Andrea: No es necesario yo manejo.
Alex: Que no, es más Vero dile a uno de los choferes del hotel que siga el carro y así ya nos regresamos con él. –Vero se va—
Vero: Dice que hay nos sigue.
Alex: Bueno vámonos –Los cuatro se suben al carro, por supuesto Alex y Ximena adelante… Llegan a la casa y se estaciona en frente—
Andrea: Xime, y ¿Cómo le vamos a hacer para entrar sin que se den cuenta?
Ximena: No tengo ni idea, ¿no es Pablo el que esta afuera?
Andrea: Si, nos va a matar. Hay viene. Hay que bajarnos.
Pablo: ¿De dónde vienen? –No había visto a Alex—
Alex: -Se baja del  carro— Buenas noches, soy Alejandro Lombardo –Le estrecha la mano—.
Pablo: Buenas noches, Pablo Duprí –También le da la mano, Ximena se baja del carro— ¿Qué te paso Xime?
Ximena: No nada, ahorita te explico todo. –Nerviosa, Vero se baja—
Vero: Buenas noches soy Verónica Lombardo. –Le sonríe—
Pablo: Pablo Duprí  -Le regresa la sonrisa—
Vero: Bueno Alex creo que es mejor dejarlos a solas.
Pablo: -A Alex— Muchas gracias por traerlas.
Alex: Es lo mínimo que podía hacer por ellas. Compermiso –Se despiden y se van—
Pablo: Y ustedes dos señoritas me acompañan al despacho, hay mucho que platicar. Haber ven –Carga a Ximena—

En el despacho

Pablo: ¿Y? Alguien me puede explicar. –Las dos están muy serias— Niñas no las voy a regañar solo que me preocupe por ustedes.
Andrea: Pero no pasó nada.
Pablo: Hay niñas, Andrea me puedes traer el collarín de Ximena, creo que lo necesita. –Andrea sube— Xime, me puedes platicar lo que paso, o ¿en realidad ya no me tienes confianza? –Llega Andrea—
Andrea: Bueno aquí esta –Le pone el collarín— Los dejo solos para que platiquen. Hasta mañana. —Se va—
Ximena: No digas eso, está bien, primero que nada ¿recuerdas cuando estaba en Cuernavaca que te dije que llegando te contaba todo? –Pablo afirma y Ximena le cuenta todo lo que paso desde que se cayó a la albera con detalles y todo—
Pablo: No sé qué decirte.
Ximena: No digas nada, mejor ven y abrázame. –Pablo se acerca y la abraza— ¿Y qué te pereció él?
Pablo: Pues considerando que eres mi hermana y que te amo, para mi ningún hombre va a estar a tu altura ni a la de Andrea. Pero por lo que me cuentas se ve que ese hombre te quiere y te respeta que es lo más importante. Y si a ti te hace feliz también yo lo voy a estar. Y el hecho de que no haya dejado que manejaran solas de noche habla muy bien de el.
Ximena: Eres el mejor hermano del mundo. Me llevas a mi cuarto tengo sueño –Pablo la carga y la acuesta— ¿Duermes conmigo?
Pablo: Claro que si pequeña se acuesta y la abraza. Te amo hermana, que descanses. –Andrea iba saliendo del baño de Ximena—
Andrea: ¿Qué les pasa? Yo iba a dormir aquí.

Pablo: Creí que estabas en tu cuarto, pero no seas chillona aquí cabemos los tres. –Andrea se acuesta Pablo abraza a las dos y se quedan dormidos—

2 comentarios:

  1. ooo q tiernos que los hermanos se lleven tambien y ademas menos mal que fue pablo quien las descubrio por que si llegar a ser su papa esa vez si que se la cargan

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  2. Bien! Al menos se hicieron amigas Vero y Andrea para ayudar a los tortolos

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