jueves, 9 de enero de 2014

"ADC" CAPITULO 19




Alex: Bueno señorita, ¿me ayuda a abrir la puerta?
Ximena: No seas payaso ya puedes bajarme.
Alex: En vista de que no tuve una aprobación a mi petición, agárrese bien.
Ximena: No no, está bien te ayudo –Se inclina y abre la puerta— Ahora si me puedes bajar.
Alex: Creí que no lo ibas a decir nunca.
Ximena: ¿Tan pesada estoy? –Le sonríe—
Alex: Me encanta verte sonreír.-Le acaricia la mejilla- ¿Ya comiste?
Ximena: Aun no, pero no tengo hambre, ¿puedo darme un baño? –Tímida—
Alex: Por supuesto –Le sonríe—, y para que estés más cómoda yo mientras bajo por algo de comer, no quiero que te vayas a enfermar.
Ximena: Gracias por ser tan lindo conmigo –Le toma las manos—
Alex: No tienes nada de que agradecer, pero si tienes que comer así que ahora regreso –Le besa las manos y se va del cuarto—
Ximena: -Eres tan lindo –Sonríe— -Hay Ximena creo que mejor ve a bañarte. –Entra y se da un baño- En su mente- (Que te pasa Ximena, tu novio, el hombre con el que compartiste muchos años de tu vida, se acaba de morir y tu estas como si nada, no puede ser, sus papas, Gaby y Esteban deben estar muy mal y ni siquiera les eh llamado para ver como están y por otra parte estoy con un hombre con el que no se casi nada de él y vengo a meterme a su habitación, ayúdame Dios dime que es lo que tengo que hacer, ya no puedo más –Se suelta llorando, tocan la puerta-) Voy –Grita- Voy –Se pone una bata y abre la puerta- Hola –Le sonríe—
Sara: Perdón por la interrupción, creo que están muy ocupados, toma tu tarjeta –Se la entrega- Aunque no creo que la uses. –Sarcásticamente—
Ximena: Oye, está equivocada yo –Sara se había ido— ¿Qué le pasa a esa mujer? –Cierra la puerta—
Minutos más tarde Alex llego con un carrito con comida para los dos, acompañado de una buena botella de vino.
Ximena: Huele delicioso.
Alex: Y eso que no me bañe. –Bromeando—
Ximena: Eres un tonto –Se ríe—, y ¿Qué es?
Alex: Es una ensalada tipo alemana, y un vino tinto.
Ximena: Bueno, y que te parece si ¿empezamos con el vino?
Alex: Como tú quieras. –Lo abre y le sirve una copa-
Los dos terminaron de cenar, pero no paraban de beber ya iban por  la segunda botella.
Ximena: Ya no puedo más Alex, y aunque no lo demuestre me estoy muriendo por dentro –Se soltó llorando—
Alex: Tranquila, yo te dije que te iba a ayudar, así que aquí estoy –La abraza—
Ximena: -No paraba de llorar— Es que no puedo creerlo, te juro que no puedo creer que mi mundo se me venga abajo siempre que estoy tan feliz. –Hace una pausa— Yo hace 6 meses perdí un bebe, y ahora a él, no sé por qué Dios se ensaña conmigo. –Lo ve a los ojos— Y lo peor de todo es que siempre es por mi culpa –Lloraba a mas no poder— Sabes que, mejor me voy -se levanta y camina a la puerta pero Alex la detiene—
Alex: No puedes irte así, estas un poco tomada, ven vamos a platicar.
Ximena: Es que no, Alex yo me tengo que ir. No sé qué es lo que me pasa contigo y no quiero que nada malo te pase, así que mejor me voy –Intenta zafarse—
Alex: Oye bonita, no me va a pasar nada, ¿Por qué dices eso?
Ximena: Porque Dios siempre me quita a las personas que más quiero, y yo no quiero perderte nunca –Llorando— Yo no soportaría perderte también a ti.
Alex: Eso no va a pasar nunca, te lo prometo. –La toma de la barbilla y hace que lo mire a los ojos— Desde que te conocí despertaste algo que ninguna otra mujer ha despertado en mí, y yo no quiero forzarte a que estés conmigo ahora, y menos por lo que acabas de pasar –Se le sale una lagrima— Y tampoco creas que yo solo te quiero para un rato o porque me gustas, yo quiero que si un día decides rehacer tu vida de nuevo con un hombre, ese hombre sea yo,  pero te prometo que aunque no sea así yo siempre voy a estar para ti, te juro por mi vida que yo te voy a ayudar a salir de esto. –Le sonríe y la abraza—
Ximena: Gracias Alex, y si algún día rehago mi vida, quiero que ese hombre seas tú, pero por ahora… –Alex—
Alex: Por ahora, voy a ser tu amigo, tu confidente, todo lo que necesites. –La abraza fuertemente—
Ximena: Eres increíble. Y sabes amigo hoy te necesito más que nunca –No lo suelta, pero timbra el celular de Ximena—
Alex: -Separándose— ¿Vas a contestar?
Ximena: Puede ser importante –Toma el celular y contesta—
Gaby: Hola amiga, ¿Cómo estás? –Se le escuchaba triste—
Ximena: No lo sé Gaby, todo es tan extraño.
Gaby: Me pasa lo mismo, tal vez es porque aún no lo creemos.
Ximena: Tiene que ser eso, porque te juro que no me explico el por qué estoy así, cualquier persona en mi estado debería estar histérica y yo en lo que cabe me siento tranquila.
Gaby: Xime, me tengo que ir, pero lo que necesites sabes que estoy para ti. Te amo amiga, y ¿ya sabes cómo va a estar lo de mañana?
Ximena: Si, Esteban me mandó un mensaje, gracias a ti, te amo más. Nos vemos temprano-Corta-
Alex: Te ves cansada, ¿quieres descansar ya?
Ximena: Creo que es lo mejor, mañana va a ser un día muy pesado. –Bostezando—
Alex: ¿Puedo acompañarte mañana?
Ximena: Si tú quieres claro que si –Le sonríe— Me voy, que descanses.
Alex: Te acompaño –Se levanta de la cama—
Ximena: No es necesario, mi habitación esta enseguida.
Alex: Eso no importa, vamos –Le ofrece el brazo y Ximena lo toma— Bien señorita hemos llegado.
Ximena: - Se suelta—Que rapidez.
Alex: Ha de ser porque cuando estoy contigo mi tiempo vuela. Que descanses, y si necesitas algo no dudes en pedírmelo. –Le da un beso en la mejilla—
Ximena: Igual para mí, y gracias de nuevo. –Entra a su habitación y Alex regresa a la suya—

Mientras tanto en la habitación de Andrea
Andrea: Hola mi amor, ¿Cómo sigues? –Por teléfono—
Esteban: Hola amor tenía ganas de escucharte, y no se esto me tomo de sorpresa y tengo todos los sentimientos encontrados, y ¿tu como estas?
Andrea: Te escuchas muy mal mi amor, ¿Estás en tu departamento?
Esteban: Es que lo estoy Andy –Se soltó llorando— Si aquí estoy.
Andrea: Bueno, pues voy para allá.
Esteban: No es necesario mi amor, no tiene caso.
Andrea: Claro que lo tiene, eres mi novio y no me gusta que sufras, y a mí me corresponde estar contigo apoyándote en las buenas y en las malas, nos vemos, te mando muchos besos, Te amo.
Esteban: Gracias preciosa, aquí te espero maneja con cuidado. Te  amo más. –Corta—
Andrea: -Baja a la sala— Papi, voy al departamento de Esteban se escucha muy mal y quiero estar con él.
Franco: Esta bien, pero ve con cuidado mi amor, me llamas cuando llegues.
Andrea: Si papi, voy a pedirle a Lupe que me de comida para llevarle a Esteban, me imagino que aún no come. Chao papi –Le da un beso—
-Llega al departamento-
Andrea: Hola amor (Beso), te traje comida.
Esteban: Gracias, pero no tengo hambre. –Tenía los ojos hinchados—
Andrea: Pero tienes que comer, ven vamos a sentarte yo te doy. –Lo abraza y se sueltan llorando—
Esteban: Es que era como mi hermano, yo le prometí que siempre lo iba a cuidar y mira él ahora está en un ataúd pero yo me estoy muriendo por dentro. –Llorando—
Andrea: Me parte el alma verte llorar, pero esos eran los planes de Dios, piensa que el ya no sufre y él siempre va a vivir en el corazón de todos los que lo conocimos, vamos a que comas.
Esteban: De verdad no tengo hambre, mejor mañana desayuno, ahora solo quiero dormir –Estaba agotado—
Andrea: Como tú quieras. –Lo abraza y lo besa—
 Los dos se van a la recamara y se quedan dormidos abrazados.

Mientras tanto en el hotel Alex también ya estaba a punto de dormir pero recibió un mensaje:
(Primo, ya estoy en el hotel no voy a tu recamara porque estoy súper cansada, pero nos vemos mañana, descansa. Te amo primito... <3)
Alex ya iba a responder el mensaje cuando tocan su puerta.
Alex: Hay Vero como cambias de decisión rápido. –Abre la puerta, iba sin camiseta y con un bóxer — ¿Qué quieres ya me estaba durmiendo?
Ximena: Perdón por despertarte. – avergonzada—
Alex: Ximena, perdóname tu a mí, creí que eras mi prima.
Ximena: Pero aun así ya te estabas durmiendo, mejor me voy.
Alex: No no, lo dije porque me acababa de mandar un mensaje y en eso tocaste y creí que era ella. Pero necesitas algo.
Ximena: Es que no podía dormir, y quería ver si podía dormir contigo. –Se puso roja— Pero creo que no es una buena idea.
Alex: Ah, si es por eso no te preocupes me cambio y ya –Sonríe— Ximena no soy un violador, pasa. –Ximena entra—Solo que abrazo en las noches.
Ximena: Alex pues mira que yo doy patadas…. Pero ¿Si puedo dormir contigo?
Alex: Claro que sí, acomódate en donde tú quieras –Ximena se acuesta—   
Ximena: Gracias, y que pena de verdad.
Alex: Y pena porque, somos amigos. –Se acuesta también— Descansa.
Ximena: Tú también.
–Ambos se quedan dormidos, y como Alex lo advirtió abrazo a Ximena, pasaron unos minutos cuando tocaron la puerta, Alex se levantó tratando de no despertar a Ximena—
Vero: Hola, perdón por venir pero como no me conteste el mensaje me preocupe –Iba a pasar—
Alex: Habla más despacio –no la deja entrar—
Vero: ¿Qué te pasa? déjame entrar.
Alex: Que hables más despacio, y no puedes entrar.
Vero: ¿Por qué? ¿A quién tienes adentro?  Tienes a una mujer.
Alex: Si, si tengo a una mujer, pero no por lo que estás pensando.
Vero: Entonces.
Alex: Mañana te cuento.
Vero: No, dímelo ahora, o te juro que entro y la saco.
Alex: Esta bien –Le cuenta todo— Y eso es todo.
Vero: ¿Cómo? Entonces ¿es la del hotel, la del accidente? ¿La que te gusta?
Alex: Si, esa misma. Así que te puedes ir retirando.
Vero: Ok, adiós. Yo también te quiero eh –Se va—
Al entrar al cuarto Alex se quedó viendo a Ximena.
Alex: Eres como un ángel, eres tan bella, tan perfecta, y te juro que voy a hacer todo lo posible para que no sufras más. –Ximena se despierta—
Ximena: Tienes una mirada muy penetrante ¿Sabes?
Alex: Perdón no quería despertarte.
Ximena: Mejor ven, hay que dormir –Le estira la mano y Alex la toma-

Alex: Que descanses bonita. –La abraza y se quedan dormidos-  

8 comentarios: